martes, 20 de enero de 2009

YO TENGO UN SUEÑO…

Si a los días se les pudiese poner un nombre, yo al día de hoy 20 de enero de 2009 le pondría el nombre de “EL DÍA DE LA ESPERANZA” o quizás sea "EL DÍA DE LOS SUEÑOS".
Hoy, en el mismo lugar, la escalinata del monumento a Abraham Lincoln en Washington, donde el 28 de agosto de 1963 Martin Luther King ofreció su popular discurso “
Yo tengo un sueño”, cuando en los Estados Unidos sean las doce del día el 44 presidente de esa nación jurara su cargo. Creo que este día marca un punto de inflexión en la historia de Estados Unidos y posiblemente en la historia de la humanidad. Barack Obama que se proclamo ya el 4 de noviembre de 2008 en el presidente electo, hoy, se ha convertido en el primer presidente negro (mejor de color) del país norteamericano.
Después de la nefasta y caótica política de la administración Bush y sus aliados, el cambio que impulsa Obama hace resurgir para muchos más esperanza que escepticismo, temor e indiferencia. Obama hace pensar en unas expectativas de esperanza, de cambio, en un momento de profunda crisis y recesión económica mundial. Expectativas de cambio en la política internacional estadounidense lo que puede suponer un cambio en las políticas mundiales haciendo que estas sean menos desalmadas, mas humanitarias, menos beligerante y mucho más dialogante.
La descendencia keniata y el color del nuevo presidente es evidente que tiene una gran relevancia para las diferentes comunidades que conviven en los Estados Unidos y en especial para la afroamericana. Nuevamente aparece un líder que entusiasma, anima, promete y empuja para trabajar por un mundo mejor, más justo y más libre. Opino que es el artífice, el forjador, el impulsor del sueño de Martin Luther King.
Hombre con una historia de constancia y superación, de oratoria inteligible y cercana, transmite esperanza en sus palabras a la vez que muestra confianza en su pueblo al que exhorta con sus mensajes, lo que puede ayudarle a hacer realidad sus promesas.
Hacia tiempo que sentía molesta la arrogancia, la presunción, la omnipotencia, la superioridad, la influencia de la nación norteamericana, hoy, yo también he sentido la necesidad de tener más esperanza en que la paz, la libertad y la justicia son posibles en nuestra sociedad, creo que ha llegado la hora de quitarnos los zapatos de los días de fiesta y calzarnos, las bambas, los deportivos, los tenis, los botines, los … y ponernos a caminar, a trabajar con esperanza y confianza en que un mundo mejor es posible, de que es posible incluso que el terrorismo desaparezca de nuestro pueblo, de que es posible respetar las creencias e ideales de todos y de que es posible que sean garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".

viernes, 16 de enero de 2009

EL PUEBLO DE MI INFANCIA Y ADOLESCENCIA

En homenaje a Salomó, el pueblo donde transcurrió parte de mi infancia y mi adolescencia.
Inscrito entre montañas, cual si de regular figura geométrica se tratara, mi pueblo se haya asentado en un valle al que se accede por sinuosa y estrecha carretera de gris asfalto.
Las lomas y cerros, que lo cobijan y protegen, son las atalayas que permiten cotejar, por poniente, los campos de vides y almendros y, por oriente, el azul y amplio mar Mediterráneo.
En la carretera de entrada al pueblo, convertida en paseo, frondosos plataneros, verdes en primavera y casi ocres en otoño, son los centinelas perennes y silenciosos de todos sus transeúntes.
Pararse a contemplar sus callejas, formadas por casas labriegas de fachadas encaladas que brillan a la luz del sol y de la luna, es un placer para el viajero, que graba en sus pupilas miles de fugaces imágenes que la cámara fotográfica no puede llegar a captar con total fidelidad.
Sus calles tienen penetrante olor a primavera, que irradian los jazmines, geranios, albahaca o damas de noche que desde las ventanas, engalanan las fachadas en cualquier época del año.
En la plaza mayor del pueblo está ubicada la iglesia. A esta plaza confluyen la mayoría de calles convirtiéndola en lugar de transito y encuentro cotidiano de los lugareños que miran de reojo y con cierta curiosidad a los visitantes.
Los campos de cultivo son generalmente de vid y olivos y sólo cerca de los pozos hay pequeñas parcelas de huerto. A ellos se accede por reconditos y escabrosos caminos de riscos y arcilla que se pierden tras las montañas que abrazan el pueblo.
Una visita al lugar, a principios de septiembre, permite gozar del ajetreo y bullicio que conlleva la vendimia. El olor de primavera en sus calles se mezcla con el penetrante olor del mosto, el azufre y la incipiente fermentación. Los lagares, toneles y barricas ya limpios, están dispuestos para transformar el fruto de la vid y del trabajo del hombre en dorados vinos.
Visitante, en las frías tardes de invierno mientras te alejas del pueblo, echa tu vista atrás para contemplar a vista de pájaro el serpentear del humo que desde las chimeneas de las casas huye hacia el plomizo cielo del atardecer, llevándose hasta el infinito el calor de los hogares y las miles de historias de cada una de las casas al igual que tú te llevas guardado el recuerdo de una visita a un pueblo que duerme arropado entre montañas a la espera del nuevo amanecer.

RETRATO
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

(Antonio Machado, 1906)

viernes, 9 de enero de 2009

DESPUÉS DE…

Hoy, 8 de enero de 2009, me atrevo a afirmar que nuestro país ha recuperado, a pesar de las adversas condiciones climatologiítas, su ritmo normal después de las renombradas fiestas de Navidad y Año Nuevo. Hoy las escuelas han vuelto a abrir sus puertas, a iniciar un nuevo periodo del curso, a acoger nuevamente a los estudiantes que llegan llenos de historias vividas en estos días de descanso y de nuevas buenas intenciones.
Esos niños han dejado de ser los protagonistas de la mágica Noche de Reyes, el resto de los mortales también incorporados a nuestra labor cotidiana recordamos al igual que los niños los momentos vividos e intentando despojarnos de todo lo viejo de estos pasados días de abusos en todo: comida excesiva, nerviosismo excesivo, ajetreo excesivo, gastos excesivos, expectación excesiva de sus majestades los Reyes Magos que vinieron, un año más, con una excesiva carga de nuevos regalos de los que desgarramos con impaciencia, anhelo, nerviosismo e intranquilidad el delicado papel del envoltorio fijado con cinta adhesiva transparente y adornado con lazos o pampones de colores.
Por unos momentos hemos sido reyes, niños y creadores de ilusión, impaciencia, esperanza, pero ya hemos olvidado los brindis, la copa caída sobre el mantel que inundo la mesa mientras algunos gritaban ¡alegría, alegría!, y otros se afanaban para que el espumoso liquido no llegase al suelo. Ya no recordamos nuestros buenos propósitos mientras sonaban las campanas anunciando el nuevo año y nos atragantábamos una vez más con las uvas de la “suerte”.
Ajenos, escépticos, indiferentes, sorprendidos hemos vuelto a oír hablar de guerra, de muertes, de opresión, de genocidio, de calificar como “terroristas” a quienes defienden la invasión (desde 1967) de su país, de su región, Gaza, mientras que con una respuesta más que excesiva en una renovada demostración de fuerza y crueldad, los que bombardean a civiles amparándose en la oscuridad de la noche comos los cobardes o llaman “daños colaterales” al bombardeo de dos escuelas donde mueren también niños, no son apodados terroristas a pesar de haber truncado impunemente vidas, ilusiones y esperanzas de padres y niños que no tuvieron como regalo en su Noche de Reyes Magos lo que tanto desean y muchos deseamos también para ellos y para todos, LA PAZ.
Pienso y constato que nada ha cambiado, un ex presidente de este país, de pelo negro y bigote blanco, vuelve a decir sandeces, vuelve el paro, vuelven las rebajas, vuelven los anuncios de cosméticos, vuelve el futbol, vuelve la palabra crisis. Perdón constato algo nuevo, el almanaque que cuelga en la pared de mi habitación, es nuevo y vuelve a mostrarme el mes de enero.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

FELIZ NAVIDAD Y ALGO MÁS

Llegaron una vez más, un año más, las fechas que nos permiten decir FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO.
Una año más se repiten las mismas frases con los mismos deseos, las mismas calles con las mismas luces, las mismas tiendas con los mismos compradores, lo mismo con lo mismo e incluso alguna vez en el silencio de la noches, en el silencio anticipo del sueño nos repetimos las mismas preguntas sobre las mismas fechas ¿y dónde encontramos la respuesta? ¿En nuestro propio silencio? ¿En nuestro reparador sueño?. Cada uno encontrará su respuesta, quizás en la mirada de su hijo, en la caricia de su compañera, en la sonrisa del tendero, en las ramas del abeto, en el montaje de un belén, en las cintas, velas y bolas de colores, en las imágenes de la guerra que no cesa, en el símbolo de la paz que es eso, solo un símbolo y un deseo no alcanzado, en la luna llena de Navidad, en el manto de estrellas en la noche, en el resplandor del nuevo día, en la línea lejana que la llaman horizonte, en el compañero del alma compañero.
Donde quiera que la encuentres no la rehuyas, piensa en ella, vive con ella. Navidad quiere decir nacimiento, en estas fechas, tradicionalmente se refiere a un nacimiento que eleva espiritualmente a toda la humanidad de creyentes, el nacimiento de Jesús.
La Navidad también se refiere a nuestro nacimiento en otros aspectos y valores que te afloran con tu respuesta sea emocional, mental o espiritual…
FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO a todos, que descansemos de buscar lo insaciable, de hacer suposiciones, de intentar alcanzar lo inalcanzable, de las promesas baldías, de la obligación del trabajo, de la actividad agotadora.
FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO a todos y no nos preocupemos por fallar y acertar, por ignorar y comprender, por las injurias y elogios, por correr y parar, por hablar y callar, por reír y llorar.
Navidad es, ha de ser, algo más.
FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO a todos vosotros con una amplia sonrisa y con el deseo de haceros un poco más felices.

MEMORIA HISTÓRICA

Me sorprendo al constatar en los medios de comunicación cuantas personas entienden de tanto, de todo y sin desenfreno los medios de comunicación de nuestro país lo hacen público. Yo cada día constato más que no entiendo de casi nada y menos sobre la justicia, los jueces y el poder judicial de nuestro país, por eso, y ante la tan traída y llevada “MEMORIA HISTÓRICA” he leído el siguiente artículo que aunque es extenso invito a leerlo. Para saber más y mejor de su autor sugiero buscar en Google. ÁNGEL GONZÁLEZ QUESADA
El entusiasmo -tal vez el alivio y seguro el aplauso- que en la derecha social y política de este país ha provocado la renuncia del juez Garzón a seguir la causa contra los crímenes del franquismo, ha sido compartido por la no disimulada alegría de muchos ciudadanos, no significadamente políticos, que parecen haber respirado tranquilos en el momento de advertir que nuestro pasado reciente va a seguir, como estaba, enterrado en el olvido. Las frontales resistencias, obstáculos y negativas a que se arroje luz sobre la dictadura franquista, compartidas por millones de españoles de toda condición, dan noticia de que existe un muy generalizado deseo de no volver la vista atrás, señal inequívoca de que el franquismo ha ganado su última batalla: la de la impunidad (nada nuevo: hace dos mil quinientos años, la representación en Atenas de un drama de Frínico en el que se recordaba la toma de Mileto, vergonzosa derrota para los atenienses, fue respondida por el público con una multa de mil dracmas al autor, por haber tenido la osadía de recordar a la ciudad sus males propios). Se ha repetido hasta la saciedad que ningún futuro será mínimamente robusto si no parte del conocimiento del pasado, pero esa lección se ha convertido sólo en propuesta teórica jamás introducida en la dinámica educativa y de formación -e información- de un país que parece haber fijado su año cero histórico en el de la aprobación de la actual Constitución, y la totalidad de su desarrollo institucional democrático en los pactos, acuerdos, renuncias, cesiones y compromisos de una llamada transición que no fue más que un urgente harapo con que cubrir nuestra total desnudez de entonces, y que ahora quiere verse como traje de gala para la fiesta del por siempre. Además de los intereses directos que el inmovilismo reaccionario alberga para no destapar los malolientes pozos de la represión franquista, donde bullen las miserias de demasiadas falsas dignidades; además de la disolución de responsabilidad que algunas magnas instituciones buscan para no enfrentarse con sus culpas, anuencias, complicidades y bendiciones al franquismo que desvelarían demasiadas hipocresías; además de la innegable admiración que muchos políticos, cargos institucionales o responsables públicos tienen por la dictadura franquista, su autoridad, su esencia, sus imposiciones, sus venganzas, sus símbolos, sus batallas y sus cristos colgados de las paredes, que no dudarían en repetir a la mínima oportunidad, existe un franquismo sociológico de calado vital, instalado en cientos de miles de personas, que se alimenta tanto del miedo como de la parálisis mental, de la ignorancia y del posibilismo, de la comodidad, el egoísmo personal, las grietas del cainismo y, por qué no, de la pura sumisión, que genera el rechazo a cualquier intento de análisis, desvelamiento o juicio del pasado, que desprecia los intentos de clarificación o eliminación de símbolos y que, automáticamente, se alinea, sin interés concreto pero sirviendo a quienes sí lo tienen, con la sola fe del carbonero y una irreflexión estremecedora, con esa perversa devoción por el olvido que igual dispara leyes que desprecios. El deber del recuerdo es un imperativo moral que nos debemos y que no tenemos derecho a negar a quienes nos sucedan. La memoria es un valor de la libertad. La justicia, una necesidad. El conocimiento de la historia, un deber. Negarlos, negárnoslos, es menospreciarnos, abaratarnos, reconocer nuestra impotencia y nuestra sumisión. Y es también ofendernos, engañarnos, mentirnos. La meta de la educación nacionalsocialista era eliminar la memoria, aniquilar el recuerdo y con ello crear sobre una tabula rasa el hombre nuevo. La misma que la de la cruzada nacional-católica que nos hundió en el terror en aquel corazón de las tinieblas del que apenas hoy atisbamos la luz. No nos merecemos eso. Ni ciegos ni mudos ante nuestra propia historia. El futuro necesita el recuerdo. El futuro no es posible sin la cultura del recuerdo, sin la enseñanza de la historia, sin una formación que se entienda como participación en la memoria. Por eso es preciso hablar, escuchar, desenmascarar a los manipuladores, denunciar a los cómplices, nombrar a los verdugos, saldar cuentas, juzgar a los culpables, honrar a los héroes, buscar la verdad donde la verdad se halla: en la historia, en la realidad, en las cunetas. ÁNGEL GONZÁLEZ QUESADA. Totalmente de acuerdo con este articulo, creo que no tiene desperdicio ni demagogia.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

UN DÍA FELIZ

Hoy, cuando tengo en la boca amarga sequedad de amanecida, con canas en las sienes y la frente llena de las arrugas que deja el paso de los años, constato que para mi no es un día normal, un día de tantos, es un día especial, es el día de mi cumpleaños, el día en que un año más constato que la vida pasa y en este día cuando apenas acaba de amanecer pienso en los muchos días como hoy que han transcurrido en mi vida. No tengo recuerdos de mi infancia soplando las velas de un pastel. Los recuerdos más cercanos los tengo de los años que pasé en el internado, aquel día no tenia ni el recuerdo ni el deseo de felicidad por parte de nadie, quizás alguna carta me llagaba, pero era un día más.
Posteriormente y al igual que hoy he sentido los buenos deseos de todos los seres queridos con quien cerca o lejos comparto mi vida, ese recuerdo, esos buenos deseos me alegra sentirlos, me alegra romper con impaciencia de niño, el envoltorio del regalo que lleva incluido un profundo sentimiento de cariño y de gratitud.
Ahora, mientras escribo este sentimiento no puedo dejar de pensar en mi padre, sin él ha transcurrido mi vida desde que cumplí diez años. Seguro que él, en este día, me manifestaba todo su cariño. ¡Cuanto recuerdo a mi padre!, como recuerdo su elegancia, su orden, su sonrisa, su exigencia, su paciencia, sus continuas enseñanzas. Él ha sido mi mejor maestro, allí, en aquellas solitarias estaciones de ferrocarril donde transcurrían mis días entretenido con los juguetes que él me había comprado o hecho, se empeñaba por hacerme aprender lo relacionado con su profesión y yo envuelto por el perfume de su cariño y su calida mirada, creo que solo prestaba atención a mis juegos infantiles y a todo lo que me enseñaba mientras caminábamos por los campos cercanos.
Hoy mientras camino por los senderos de la vida sigo poniendo vida a los años y dejo los versos extraídos de la poesía que un día de mi cumpleaños escribí a mi padre, un día que como hoy fue un día feliz

Soy producto de un sueño de tu mente,
soy hechura del fruto de tus manos
y un deseo escapado a tu esperanza,
soy cuerpo a tu alma entrelazado.

Me pusiste en la senda de la vida,
me enseñaste las primeras palabras,
en tu fuerza apoyado me sostuve
y de tu mano agarrado caminaba.

lunes, 1 de diciembre de 2008

EL COLOR DEL OTOÑO

Independientemente de la estación del año siempre me han atraído los campos de viñedos. Posiblemente esta atracción sea fruto de mi infancia. En mi edad infantil tenia asignada la obligación diaria de ir a buscar hierba para los conejos que criábamos enjaulados en mi casa. Aquel pueblo donde transcurrió parte de mi infancia estaba rodeado de vides y entre ellas me movía buscando el sustento para mis lagomorfos.
Posiblemente la frase evangélica “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos” o haber sido vendimiador en mis años de niño, también ha incidido en que mis ojos se detengan a contemplar las cepas, las parras, sus brotes, sus sarmientos, sus hojas, sus frutos que en forma de racimo presentan una pigmentación muy variada.
Me llama la atención la hoja de la vid de nervios pronunciados, de margen recortado que perfila los lóbulos que la forman y que se une al sarmiento por un pecíolo característico. Nace pequeña, y su limbo es de verde brillante por el haz y verde blanquecino por el revés. Crecen y cubren cepa, sarmientos y racimos como manta protectora y una vez que ha cumplido su misión, su ciclo de vida la lleva a adquirir color tornasol, rojo amarillento y ya en otoño alcanza un bello color púrpura hasta que el color marrón anuncia su sequedad, su caída, su final, su muerte. Caída tapiza la tierra y su descomposición devuelve toda la fertilidad que ésta le dio para iniciar su ciclo continuo de vida, de frondosidad, de frescura, de color. Ciclo mágico de belleza que inunda y viste de colores los campos en las diferentes estaciones del año.
Este otoño frío y lluvioso ha ido vistiendo los campos con armónico manto multicolor donde prevalecen colores pardos, ocres, marrones, amarillentos o púrpuras, los árboles se van despojando de hojas y esperaremos una vez más el resurgir de la primavera, la esperanza de la vida.

viernes, 14 de noviembre de 2008

EL ORGULLO DE SER PADRE

Hace tiempo que deseo manifestar el sentimiento de orgullo que tengo por ser padre, padre de dos hijos de los que día a día recojo todo su cariño, ese es el fruto que me toca recoger cuando mi edad avanza, mientras ellos se consolidan como personas.
Emilio, nació un caluroso día del mes de julio. Al despuntar el alba Mary Luz empezó a sentir dolores que no presumíamos que fueran de parto. A media mañana nos dirigimos hacia la clínica y ante las primeras palabras del medico – Estas primerizas – pensé que aun no había llegado la hora y a las dos menos cuarto de la tarde tenia entre mis brazos a mi primer hijo y desde entonces, cada día no he dejado de tenerlo en mi pensamiento y disfrutar el orgullo de ser padre.

Iván nació un calido día de
marzo, el ultimo de ese mes, lunes de pascua. Esta vez no éramos tan novatos y Mary Luz se tomo tiempo para prepararse durante las primeras horas de la mañana y sobre la misma hora que vio la luz su hermano vino al mundo mi segundo hijo y volví a afianzar en mi y aun más el orgullo de ser padre.
A ambos, día a día, cerca o lejos los he vivido, visto, jugado, soñado, enseñado, amonestado, hablado, acompañado… mientras crecían y aun hoy me siento muy cerca de ellos a pesar de que ambos han volado, han emprendido su camino y en el silencio, con la duda de su partida, con el temor de verlos partir hacia el destino de la vida y caminar por ella, vivo el orgullo de ser padre.
Cuantas veces he disentido con ellos en sus pensamientos, ideas, actuaciones, formas de comportamiento y cuantas veces me he arrepentido de los reproches que les he hecho y a la vez me he sentido orgulloso de verlos crecer, consolidar su personalidad, labrarse un porvenir y hoy cuando les he visto delante de tantas personas y Emilio se adelantaba a recoger el Primer premio Nuevo Diseño 2008 Mobiliario, a recoger nuevamente el fruto de su trabajo, de su esfuerzo, de su creatividad, de su imaginación, de sus conocimientos, de lo que su madre, su hermano y yo le hemos enseñado y transmitido, mientras contenía la emoción me he sentido orgulloso de ellos, he sentido el orgullo de ser padre.
Iván me ha acompañado a casa, en su forma de hablar le he sentido feliz, me he sentido feliz y su beso de despedida me ha hecho sentir su crecida barba, me ha permitido constatar lo lejos que quedaba ya el niño, lo cerca que tenia al hombre y el orgullo de ser padre.
He caminado despacio, sin prisas, dejando que la humedad de la noche lluviosa me refrescara. Llego a mi piso abro la puerta a la vez que cierro un día lleno del orgullo de ser padre.


A menudo los hijos se nos parecen,
y así nos dan la primera satisfacción;
ésos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporancon
los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.
Niño,
deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
con nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustracionescon
la leche templada
y en cada canción.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un día
nos digan adiós.
Que bien me suena esta canción de J.M.Serrat

viernes, 31 de octubre de 2008

UN ABRAZO NO ESTA PROHIBIDO

Una de esas personas que figuran en mi lista de correo electrónico y con la que nos intercambiamos esas cosas que corren por la red que nos distraen, nos aburren, nos hacen reír o pensar, o mandarlo a la papelera directamente, me ha hecho llegar, con el nombre de CARTEL FERIA DEL LIBRO desconozco si realmente es un cartel de la feria del libro de alguna ciudad en concreto, desconozco al autor, ignoro si esta completo o ha sido manipulado, soy ignorante de muchas cosas al respecto pero una cosa me ha impactado y es la imagen junto al texto de Pablo Neruda.
Lo he remitido a todos aquellos que figuran en mi lista de correo electrónico pero quiero insertarlo en este espacio para, de alguna forma, tenerlo siempre cerca y que pueda servirnos para analizar las palabras del poeta y cuan necesario es para todos un abrazo lleno de comunicación, afecto y ternura. A ella, a mi hermana "la pequeña" a esa persona tan significativa en mi vida y que esta en mi lista, cada día, en la distancia le hago llegar mi abrazo y la siento muy cerca.






miércoles, 22 de octubre de 2008

NUEVO DÍA, NUEVO PENSAMIENTO

Hoy, cuando aun no había amanecido y me disponía a prepararme para mi paseo matutino en bicicleta la lluvia, una vez más, me lo ha impedido.
Ha dejado de llover y me decido a salir con la bici, el cielo tiene un color plomizo con ínfimos claros azulinos. La carretera está bastante seca, el aire húmedo me refresca y decido meterme por caminos donde los charcos no me impiden circular, en un punto del camino se me plantean dos opciones seguir o volverme. Sigo y para ello he de meterme en el fango, creía que había menos pero uno de los pies se me ha quedado oculto bajo el lodo mientras el otro, haciendo equilibrios lo mantenía menos embarrado, la bicicleta se me ha hecho pesada con tanto barro. La lluvia de los últimos días ha hecho estragos en los campos, en los caminos, en las carreteras, los campos están anegados, el algodón aun por recolectar muestra los efectos de las lluvias de los pasados días.Mientras circulo veo pequeños arroyos donde corre el agua teñida del color de la tierra y mi mente me lleva a pensar en mis años infantiles. En los arroyos dejábamos navegar pequeños trozos de caña, de palos o la billarda que llevábamos en el bolsillo de los pantalones junto a otros objetos de nuestros juegos infantiles. El agua arrastraba nuestro “barco” y empezaba la competición, cuando se atrancaba en el camino con un endeble palo intentábamos ponerlo a salvo mientras nuestros pies se mojaban con el agua de la orilla. A veces la corriente arrastraba nuestro “barco” hasta que lo perdíamos de vista y volvíamos a reiniciar el juego ajenos a la reprimenda que nos esperaba en casa por llegar con los zapatos mojados. Como dice Serrat en su canción era un “barco” sin nombre, sin patrón y sin bandera navegando sin timón donde la corriente quiera.Al final, el día se ha ido abriendo y mientras regreso a casa sudoroso y salpicado de barro el cielo se ha ido tornando azul, un azul débil de otoño, pero azul, como en la rima Gustavo Adolfo Bécquer. “Tu pupila es azul”


Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul, y cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.

Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece, en el cielo de la tarde,
¡una perdida estrella!