sábado, 25 de junio de 2016

GOODBYE REINO UNIDO

Estábamos acomodados en nuestro sillón escuchando a nuestros ya “famosos” aspirantes a la presidencia de nuestro país. Estábamos aun comentando (algunos) el desastroso partido de la selección española de fútbol que se llevaba un severo azote contra Croacia. Estábamos, una vez más,  constatando las “martingalas” vergonzantes y bochornosas de este gobierno en funciones sobre la grabación y difusión de las conversaciones entre el ministro del Interior,  y el director de la Agencia Antifraude de Cataluña, Estábamos como aletargados oyendo pero no escuchando lo que se cocía en el Reino Unido de la Gran Bretaña y súbitamente hemos sabido que las votaciones celebradas en el Reino Unido dan un resultado favorable a la salida de este país de la Unión Europea.
El pueblo europeo, el simple y llano, no creo que atinemos a saber qué significa esto para nosotros. Hemos pasado de los “Estados Unidos de Europa” de Churchill a los “Estados Desunidos” de Cameron. Hay quienes aseguran que la estupidez, la irresponsabilidad y el politiqueo de David Cameron ha sido la consecuencia de estos resultados, pero es lamentable que dé la sensación o se transmita el sentimiento de que el el “brexit” estuviera basado en una campaña de odio al inmigrante y de mentiras.
Parece como si el Támesis, el mismo que en su día fue rescatado de la muerte, ahora se haya alargado y roto por la mitad al país, dividiéndolo socialmente en dos grupo antagónicos. Viejos contra jóvenes, nacionalistas nostálgicos del viejo imperio contra europeísta, reaccionarios y conservadores contra progresistas, xenófobos contra hospitalarios, lores contra lacayos.
Para mí, es muy triste que soterradamente se ejerza la xenofobia, la insolidaridad, la mentira cuando en realidad lo que existe es una incompetencia de los gobernantes europeos, sometidos al poder económico y que es palpable con el tema de los refugiados o con el trato que han recibido países, como Grecia, ante la crisis. Crisis que como una continúa tormenta planea sobre el cielo de Europa y donde los países más poderosos económicamente subyugan al resto.
Aquellos sueños fundacionales de la UE se han desvanecido, se han frustrado, se han esfumado y ahora sólo nos queda, pasivos, contemplar el devenir del tiempo con la desconfianza en las palabras de quienes el poder económico los “lobby” han erigido para que defiendan sus intereses, que en la mayoría de los casos están en contraposición con los de los ciudadanos que cada día caminan hacia sus trabajos más o menos precarios para poder vivir, subsistir, dar a los suyos un poco de vida digna y un mucho de precariedad.
¿Cómo afectará en nuestro país esta decisión? Eso está por ver, pero cuando el presidente del Gobierno en funciones ha comparecido intentando transmitir "serenidad y tranquilidad", no puedo por menos que pensar que no auguran buenos tiempos para las personas de a pie.
Jo Cox, muchos deseamos que tu esfuerzo, tu muerte no haya sido inútil.

viernes, 17 de junio de 2016

AQUÍ, A LA ESPERA

Cuando despunta el día hemos vuelto a hacer el ya conocido camino del hospital. Ese camino rodeado de campos que hemos visto yertos en otoño, laborados en invierno y fructíferos en primavera mostrándonos el verde y amarillo de los girasoles o el trigo ya madura dispuesto para la siega, mientras que las adelfas circundas los laterales de la vía por la que transitamos.Nuevamente estamos a la espera de la analítica, de la visita médica, del informe de las últimas pruebas, de la que esperamos y anhelantes deseamos que sea la última sesión de quimioterapia. Aquí estamos, una vez más y perdida la cuenta de cuantas veces han sido o son. Hoy, un algo especial, indescriptible, exclusivo, verosímil, insólito parece que nos pulula por la mente, por el cuerpo. El día resulta especial porque supone el final de un tratamiento que ha ocupado nuestros últimos días, nuestros últimos meses y ya después de dieciséis sesiones y dos fallidas, deseamos y esperamos que sea el final.
Aquí, a la espera, en la sala donde se cuentan las historias médicas personales de quienes esperan ser atendidos por el especialista de turno. Aquí, cada cual en silencio o hablando de su “aventura” de su dolencia, de su preocupación, de su reacción al tratamiento al que periódicamente se están sometiendo, de su superación, espera paciente mientras se oyen las historias más variopintas. Su alocución la percibo cargada de una cierta narración de una hazaña que con detalle muestra y percibo que ha transformado  vida, familia, trabajo, carácter e incluso la mirada y el semblante de los pacientes que intentan cubrir su alopecia y de los acompañantes que pasivos escuchan e internamente viven y comparten en silencio la situación o la realidad que se está viviendo.
Aquí, a la espera, en esta sala cargada de momentos y donde con el transcurso del día, de las horas de espera se percibe el aumento de volumen de las charlas, de las conversaciones que se suceden y que son interrumpidas sólo con el tono de  aviso de la pantalla que muestra el número de orden y la consulta a la cual ha de acceder el paciente.
Aquí, a la espera, por fin ha llegado el momento, la visita, el informe de las últimas pruebas, y la última sesión de quimioterapia. Ha transcurrido el tiempo y su discurrir parecía más lento que en otras sesiones pero “todo pasa y todo queda” y por fin hemos vuelto a oír ese pitido que emite la “máquina” de quimioterapia, el último de todo este periplo, de estos momentos “eternos”.
Por fin dejamos la sala, con un sincero agradecimiento para todo el personal clínico que nos ha atendido tan magníficamente y con una gran sonrisa, casi sin palabras y a la espera del siguiente tratamiento, la radioterapia nos aferramos de la mano, nos agarramos a la vida con fuerza y volvemos a nuestro hogar con esperanza.

domingo, 5 de junio de 2016

CANSADO

Tal vez es una cuestión de edad, de mi forma de vida, más sedentaria que activa, o es que me afectan más unas cuestiones que otras, como le puede pasar o creo que le pasa a cualquiera de los mortales
Creo que lo que de verdad me está cansando no es solamente la política, los políticos, sus arengas y promesas fútiles, sino de la reiteración de las necias y repetitivas informaciones sobre aquellos que se aprestan a esa actividad. Ser incondicional de una emisora de radio o de determinada cadena de TV se está convirtiendo  en un auténtico tormento o suplicio por cuanto, desde tempranas horas  de la mañana, se redundan a cada hora, en cada informativo los mismos titulares con las mismas frases y con las consiguientes opiniones de los colaboradores de las cadenas. Opiniones partidistas, poco o nada objetivas,  más o menos acertadas, más o menos necias, de quienes las pronunciaron como consecuencia de la inspiración de los nuevos y llamados expertos mentores y asesores que tuitean y retuitean o con mil patrañas sin ton ni son, publican las necedades que se les ocurren a la vez que sugieren a sus líderes posturas y lados favorables para las tomas y fotos de turno. Es lo que se ha dado en llamar “postureo”.
Yo, ingenuo de mí, pensaba o al menos así lo creía, que los partidos políticos con sus líderes al frente, trataban y se preocupaban de defender los intereses de este país, de las personas que lo conforman pero oyendo arengas al estilo tremendista,  discursos cargados de las mismas palabras como si de lecciones memorizadas se trataran, me estoy cansando porque sus programas, sus propuestas están más cargadas de imposibles que de realidades reales que ayudarían a muchos ciudadanos a tener una vida más digna y con más futuro.
Estoy cansado de oír promesas banales, promesas de cambio, promesas de renovación que corean al unísono los lacayos que, en algunos casos rodean al líder y, en otros, parecen palmeros de una farándula de mal gusto donde se critica, se insulta, se desvirtúa al oponente más que si de un mal espectáculo de comediantes no profesionales  se tratara. ¡¡¡¡Que triste espectáculo!!!!
Estoy cansado de que me digan que tengo el derecho y el deber cívico de votar. Bien, lo admito, pero después no tengo el derecho ni el deber de exigir a estos “representantes” del pueblo que cumplan con lo que han prometido, con lo que han cacareado que iban a hacer y se me dice que espere cuatro años más para enmendar la plana y mi error de no haber sabido usar mi voto para que nadie expolie, saquee, ni desbalijen un país lleno de personas cumplidoras, trabajadoras y entregadas con esperanza a vivir, como es justo, cada día mejor procurando un futuro digno para sí mismo y para sus descendientes.

DE PIEDRA

De piedra, son los caminos que se interceptan, se desvían, afluyen, concurren o surcan planicies, valles y montañas. Que cruzan pueblos, aldeas, pedanías o villas cargadas de historia, leyendas, poesías, cancioneros, apodos, patrañas, tradiciones, honestidad y lujuria, amores y desamores, lágrimas y risas, poder e indigencia, verdades y mentiras.
De piedra, los adarves en lo alto de una muralla, detrás de las almenas que en silencio reservan que antaño vivieron duras y sangrientas batallas por el poder y la gloria, la autoridad y el dominio.
De piedra, el brocal y los pilares donde canta incansable el agua de las fuentes, donde acuden a calmar su sed las musas, las mozas con los cántaros en las caderas. Fuentes donde bebe el caminante, el pasajero, el vagabundo, el labriego, el sediento de paz y de justicia.
De piedra, las cimas de las altas montañas donde parecen posarse las nubes en su tránsito hacia el horizonte, hacia esa línea que separa el cielo de la tierra y donde se encienden las estrellas cada noche para apagarse en la alborada.
De piedra, son los campanarios y espadañas que se yerguen hacia los cielos guardando en su interior grandiosidades y riquezas y donde redoblan las campanas en días de fiesta o plañen amparando un fúnebre y lúgubre séquito.
De piedra, los cauces del rio que discurre entre tajos, cañones y barrancos o por las extensas llanuras creando meandros de cantos rodados que se disgregan configurando gravas y arenas.
De piedra, los puentes que apoyados de orilla a orilla o apuntalados sobre sólidos pilares permiten el tránsito entre márgenes que separan hasta doctrinas, convirtiéndose en fronteras insalvables de personas de la misma estirpe.
De piedra, son las fachadas de regios edificios que el tiempo no ha mermado y que son historia de un pasado repleto de ficciones y verdades, de poderío y grandeza, de dominio y esclavitud.
De piedra, el banco donde descansa el viajero, el peregrino, el anciano que añora su pasado y pasivo aguarda mañana, pasado mañana y así hasta el final de sus noches, de sus mañanas o de sus días.
De piedra, los bustos, que como los de la fabula de Samaniego, aunque parecen hombres, solo son bustos y así los emulan quienes a pesar de sus ministerios parecen carecer de seso y en vida son simples bustos. 
De piedra, chozas, cabañas, bóvedas, arcos, dovelas, alfarjes, gárgolas, zaguanes, patios, capiteles, columnas, broqueles, celosías, rulos, piletas, abrevaderos, morteros, platos, vasos, mazas, fósiles, dólmenes, monolitos, efigies, lápidas, cruces, mojones, escaleras, peldaños, barandas, muros … y mil objetos más.
De piedra, espero y deseo que no se tornen los corazones de quienes ven impassitos fenecer criaturas, criaturas engullidas por el mar. Seres humanos que huyen de masacres en un prolongado éxodo  buscando un lugar que los acoja, mientras niños exhaustos, desnutridos, harapientos, de sonrisas entrecortadas, y ojos cargados de lágrimas, tienen más guerras y miseria en su corta vida que futuro con esperanza.

jueves, 2 de junio de 2016

ATEO POLÍTICO

Escribir en este blog sobre la política y los políticos de este país creo que es un poco arriesgado porque cualquiera de los lectores puede interpelar, criticar, ridiculizar e incluso corregir con total legitimidad. Pero expongo mi opinión porque estoy harto de tanto silencio, cansado de enmudecer y de contemplar como los ciudadanos parece que callan ante todo, bueno ante todo no, del futbol todos hablan porque a “alguien” le interesa de que así sea. A alguien le interesa que la política sea el arte de hacer que la gente se preocupe por aquello que no interesa, que no es relevante.
No sé si declararme ateo político, agnóstico político, incrédulo político o simplemente decir que estoy empezando a no creer en la política que están haciendo los políticos de este país, de esos que se creen dioses, que parece que están por encima del bien y del mal, que hablan como si tuvieran la verdad absoluta, que al caminar parece que levitan o que asustan y atemorizan con palabras como comunismo, bolivarianos, populistas, caos y sólo sus ideas, sus programas, su proceder es correcto y único.
No creo en los políticos que decían que eran los portadores del cambio, y que se atreven a decir que sus palabras no las sabemos interpretar. Sí, así de rotundos, engreídos, presumidos, portadores de la verdad más absoluta como si de dioses se trataran y que hablan en sus arengas, de memoria, reiterando las mismas palabras una y otra vez o asegurando que están creando un marco previo que garantice unas condiciones mínimas que faciliten crear los resortes que favorezcan un punto de partida sólido y capaz para desarrollar una política social de progreso.
No creo en los que dicen ser los únicos, los auténticos, los experimentados, los interlocutores validos autodenominándose demócratas. en los que dicen ser en los que dicen ser políticos para dedicarse a la ciudadanía y al pueblo que representan, pero que les preocupa mucho más lo que puede pasar o pasa en Venezuela que el hecho de que en este país que tanto aman y les preocupa, el 22% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, y se jactan, enorgullecen o se vanaglorian de crear puestos de trabajo, precarios, inestables, indignos, inseguros e intentan que aquellos que tenemos la fortuna de no formar parte de esos colectivos nos despreocupemos de esos datos con máximo desinterés, sin exigir, sin pedir, sin  reclamar responsabilidad a los políticos que incluso se niegan a hacer debates públicos y se atreve a manifestar públicamente “a nadie le apetecen los debates, requiere un gran esfuerzo y no es algo cómodo”. A algunos votantes no les importa que su candidato sea un cobarde incapaz de defender su programa político frente a sus adversarios, ellos continuarán votando al partido de siempre aunque presente como cabeza de lista a un corrupto, a un indeseable, a un ...
Sócrates cuestionaba el régimen político y por ello fue catalogado de ateo. Emulando a Sócrates me atrevo a decir que me estoy transformando en ateo político.

martes, 24 de mayo de 2016

SEIS MESES Y…

Han pasado seis meses y algunos días, que parecen muchos, una eternidad, pero lo que me parece difícil es determinar a partir de qué día contar el tiempo transcurrido. ¿Desde el día que supimos el diagnóstico? ¿Desde el día de la intervención? ¿Desde el día de la primera sesión de quimioterapia?. Quizás ahora eso es un poco indiferente y lo más relevante es que ya sólo nos quedan tres sesiones de quimioterapia, un descanso, e iniciaremos las sesiones de radioterapia que, de momento,  ignoramos cuantas serán, pero el tiempo y la predisposición nos permitirán ir superando estas dificultades, estos contratiempos, estos momentos “eternos” que poco a poco nos aproximan al final de todas las pruebas médicas, burocracia, desplazamientos, cansancio, tristeza, impotencia y un largo etc.
No, no os voy a mentir, aunque los resultados de las pruebas nos llenan de confianza y nos animan a continuar por este lado del camino, vivimos con cierto temor, con cierta angustia, con cierto miedo, a veces más, a veces menos, pero intentando no caer en el desánimo, el desaliento, el pesimismo, la desilusión y es que realmente no tenemos motivos porque en todo este tiempo, seis meses y… nos hemos hecho fuertes y día a día constatar que, a pesar de los malos días después del tratamiento, ya podemos decir que lo estamos superando, nos agarramos a la vida con fuerza, siempre estamos dispuestos a saborear y disfrutar del momento porque vale la pena, porque pronto todo será pasado.
El tiempo me está demostrando que es el mejor antídoto para paliar lo que estamos viviendo. Pronto dejaremos de oír ese pitido que emite la “máquina” de quimioterapia. Pronto dejaremos de ver a ese personal sanitario entregado al máximo a los pacientes que ocupan la sala un tanto inhóspita, pero en la que a veces, mientras ella está siendo atendida, pienso que la estancia se invade de una densa nube de esperanza que se cierne sobre los que allí convivimos unas horas de pesadumbre aunada con anhelo.
Es para mí un tanto difícil  narrar, describir, explicar cómo percibo el esfuerzo cotidiano de esa mujer a la que no le suelto la mano tierna y suave, la mano de compañera, ni un instante. La mano de esa esposa, que con animó acepta su situación, su dolencia, su diagnóstico y de reojo se mira en el espejo esperando un mejor mañana.  En serio, estoy muy orgulloso de ella, de lo que cada día me transmite y, a la vez, orgulloso de los que día a día muestran su apoyo, su interés, su ayuda. A veces siento que son pocos, pero intento entender que todos tienen sus problemas y es más fácil que nos centremos en los nuestros que en los de los demás. Tal vez ellos también sientan mi ausencia, a pesar de que todos saben que tanto ella como yo siempre estamos, siempre nos encontraréis.
Seis meses y…no quiero repetirme, pero continúo soñando en el día que nos digan: “!Ya se ha curado!". Llegará, ese día, ese momento, tiene que llegar. Y eso también me motiva a continuar el camino y volvernos a coger las manos como siempre lo hemos hecho, mirarnos y en esa mirada descubrir que nos lo decimos todo, no es preciso decir más, no hay que decir nada, ninguna palabra, no he de preguntar: ¿estás bien? ¿hoy no te duele nada?. Sobran las palabras y vuelven a crecer las flores en el camino de la vida.

viernes, 6 de mayo de 2016

JEREZ Y SU FERIA

Jerez de la Frontera, la ciudad aristocrática y popular, la urbe noble, señorial y popular, la capital ecuménica del vino, del caballo y del flamenco vuelve a vestirse de fiesta, de color, de guirnaldas y farolillos en su recinto ferial, el parque González Hontoria, retorna la anual y tradicional Feria del Caballo, rememorando lo que antaño fue una feria de comercio equino.
Días que permiten homenajear así a un animal sociable y ligado a las tareas agrícolas de la zona, arado, siembra, siega, trilla, vendimia…, si bien, y a día de hoy, el caballo está reservado al paseo, el tiro de carruajes y a diferentes actividades deportivas y de ocio, adquiriendo gran relevancia la cría y doma de animales de pura raza española en yeguadas de renombre universal como es la Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado, calificada como la principal ganadería del mundo dedicada a la mejora del caballo español de pura raza y la estirpe cartujana en particular, línea de cría del caballo andaluz cuyo nombre proviene de la Cartuja de la Defensión, ubicada en esta ciudad.
El albero volverá a transformarse en polvo al ser batido  por el viento de levante o al ser aplastado por los visitantes, por los caballos, por las calesas  tiradas por troncos que lucen  atelaje «de collerón» o de «pechera»  vistosos y relucientes propios para la ocasión, para ser lucidos y admirados por eruditos y profanos que ven desfilar por el recinto del ferial una formación digna de conocer, admirar, contemplar y elogiar.En esta feria vuelven, una vez más, las bulerías, con un compás ligero y redoblado, legado de magníficos artistas jerezanos y que los caseteros, harán audibles durante estos días y el público asistente bailará al compas de ese palo flamenco, el más típico de Jerez de la Frontera  haciendo que la Feria del Caballo sea también por bulerías. Música que se entremezcla con el bullicio de las gentes y la propaganda de los “cacharritos”, de los puestos de venta de turrones, buñuelos, juguetes etc.
En bares, tiendas, trabajo o en los encuentros casuales por la calle, se comenta el ir y venir de la feria, lo anecdótico del lugar, el “rebujito” el alumbrado, el engalanado de las casetas y las viandas que en ellas se sirven y se elaboran en la trastienda cuyo ajetreo y algazara de enseres de cocina es constante para poder tener a punto los guisos de garbanzos, de papas con choco, las tortillas de papas, los pimientos fritos, los montaditos, los platos de jamón ibérico, chacinas, gambas, queso, y algunas variedades de tapas.
El próximo sábado, la luna nueva dejará ver las estrellas encendida alumbrando el ferial y la noche se verá sorprendida y rota por los fugaces resplandores y el estruendo  de los fuegos artificiales que iluminarán la noche, y que ponen fin a estos días de feria.
Los cohetes estallarán como suspiros en la noche, como suspiros de las gentes que entre bulerías y palmas, ir y venir por el ferial, constatan que ya pasó la alegría, el bullicio, que han modificado por unos días su modo de vida, olvidado sus preocupaciones y retornará a la realidad del día a día de una ciudad inmersa en un elevado porcentaje de paro que refleja una desigualdad social preocupante.

sábado, 23 de abril de 2016

AL PRÍNCIPE DE LOS INGENIOS, CERVANTES

Para mí, un erudito a la violeta, no puedo ni quiero dejar pasar esta fecha en la que todo el país, para bien, dedica parte de su vida e información al Día Internacional del Libro y  a conmemorar al que fue,  ha sido y será, quizás, uno de los más grande de la literatura universal haciendo que su obra, “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, sea como todos sabemos, la obra más destacada de la literatura española y una de las más importantes de la literatura universal.
Es el único libro en lengua castellana que forma parte de la lista de los 20 libros más traducidos de todos los tiempos. Las aventuras del inmortal caballero Alonso Quijano y su escudero Sancho, han sido traducidas a 48 idiomas, pero ignoro si en este número de traducciones se incluye que está también en catalán, euskera, gallego y en la lengua asturiana. Incluso hoy parece ser que ya está en 17.000 Tweets y posiblemente, en la memoria de algunos esté aquella famosa serie televisiva de dibujos animados “Don Quijote de la Mancha” que popularizo la canción infantil “Sancho Quijote”.
Desconozco si esta universal obra existe en cuentos y formas adaptados a los más pequeños, ya que esa voluminosa obra entre mis manos, nunca fui capaz de terminarla y como todos me quede con el recuerdo de “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero…”, si bien, algunas frases sueltas son una gran lección:
“Los deseos se alimentan de esperanzas”.
“Tanto vales cuanto tienes, y tanto tienes cuanto vales, Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una abuela mía, que son el tener y el no tener” 
 “No importa el resultado sólo el esfuerzo vale”
y algunas más que por no caer en pedantería o presunción no transcribo, pero que siempre valen en el quehacer de la vida. Lástima que para algunos no sea lección sino unas simples “pamplinas”.
Recuerdo que en mis años de estudiante, al conocer la época denominada “El Siglo de Oro español”, me llamó la atención la coincidencia de las fechas de la muerte de Cervantes con la de otro grande de la literatura universal, William Shakespeare. Recuerdo haberme aprendido de memoria  (en aquel tiempo se memorizaba)  la obras de Cervantes, La Galatea, Novelas ejemplares, Los trabajos de Persiles y Sigismunda y la importantísima por excelencia El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.
Ignoro si hoy en las escuelas se habla del Siglo de Oro español, esa brillante época de creación artística que nos dejó el legado de tantos ilustres pintores, músicos, filósofos, escultores o escritores, entre otros, el del satírico y burlesco Francisco de Quevedo, el del culteranismo de Góngora, la mística de San Juan de la Cruz, o Santa Teresa de Jesús, el del teatro de Pedro Calderón de la Barca  y  el “Fénix de los Ingenios” (Lope de Vega), y el del gran “Príncipe de los Ingenios”, Cervantes, del que conmemoramos el cuatrocientos aniversario de su fallecimiento aunque su obra sigue viva entre nosotros.  

jueves, 21 de abril de 2016

PATRIOTAS

Patriotas, si, así se hacen llamar y se les llama, se envuelven en la bandera que han hecho suya y que si hace falta cambian a su antojo, pero eso sí, matizando que lo hacen en nombre de la libertad del pueblo que les ha elegido de forma democrática pero que ellos, los patriotas, apañan, interpretan y aseguran que representan a una mayoría porque se adjudican hasta los votos de los que mudos y sordos contemplan impasibles a los patriotas y no saben en razón de que y como unas veces dos más dos son cinco, otras dos más dos son tres y parece que solo dos más dos son cuatro en función de los intereses de algunos. De algunos, autollamados patriotas.
Patriotas que probablemente en su pueblo les recordaran hasta con una estatua a coste del pueblo que apenas le conoce pero que si reconoce y sabe en que ubicación esta su mansión, hasta donde se extienden sus lindes e incluso oyen los rumores de que tienen, reciben, les conceden subvenciones por tierras de cultivo que no cultivan, por olivares que no laboran, por vides que no podan ni vendimian. Subvenciones que se les niegan en su mismo pueblo a labriegos que de sol a sol trasiegan sus estériles tierras.
Patriotas, que dicen defender los colores de su bandera, en eventos deportivos se "emocionan" mientras escuchan los acordes del himno de todos, se les distinguen con medallas, se les recibe donde nunca entran los del pueblo, se les califican como "marca España" se les asoma a balcones mientras la multitud, previamente convocada para la ocasión, les aclama, les encumbra, les aplaude, les vitorea, les jalea… hasta la saciedad.
Patriotas que forman parte de los cortejos de representantes del pueblo. Patriotas, que acicalados para la ocasión van rodeados de protocolo, comitiva y seguridad.  Patriotas que desfilan por alfombras de la fama vanagloriandose de su éxito mientras que recogen el más relevante premio de las letras, las artes plásticas o la música, o cualquier otro, para expresar con un discurso, una arenga o unas palabras muy profundas y sentidas tras las cuales se llevan la mano al pecho en señal de agradecimiento, de afecto, de apego, de adhesión y compromiso con las autoridades que lo distinguen y con el pueblo que incondicional les aclama, les vitorea, les venera e incluso pretende emularlos.
Patriotas, algunos de los cuales deben su dinero, sus pertenencias, no sólo a su capacidad, sino también, porque se las ha proporcionado el pueblo asistiendo a sus actos, sus eventos, sus recitales, sus películas, comprando sus libros, su música, sus productos. Si, toda esa fortuna que han amasado gracias a su talento, cualidades, capacidades que nadie ignora, esa fortuna ha ido, "supuestamente" a ponerla a buen recaudo, a paraísos fiscales, por "ignorancia" para pagar menos impuestos, para evadir al fisco y así, sin la contribución y pago legal como cumplen el resto de los ciudadanos, así estos patriotas favorecen los recortes en todo lo que es socialmente básico para nuestro país.
Así, estos patriotas, desde aristócratas hasta empresarios, pasando por artistas, deportistas, escritores, etc. etc. envueltos en la bandera de todos, pagan, a su pueblo, a su gente, incluso a sus más allegados, los de su mismo linaje, misma descendencia y consanguineidad, lo que el país les ha dispensado para llegar a la cima desde la cual, por sus hechos, su avaricia, su des humanidad, su irresponsabilidad, su deslealtad, su insolidaridad, su falta de todo tipo de valores para con la sociedad, hoy ruedan hacia el abismo del descredito y la vergüenza. ¿Son conscientes de su mal? ¿Somos conscientes de que merecen nuestra compasión a la vez que rechazo?.
Mientras escribo escucho esta canción, Algo Personal ( J. M. Serrat ),  que expresa bien mi sentir. 

domingo, 10 de abril de 2016

TECHO Y COMIDA

Últimamente he visto una película que no puedo dejar de comentar y recomendar  “TECHO Y COMIDA”. La sinopsis, según se muestra en la página oficial y que aquí transcribo, es la siguiente: A Rocío, madre soltera y sin trabajo, apenas le da para comer. Temiendo perder la tutela de Adrián, su hijo de 8 años, intenta aparentar una vida normal. Pero la situación empeora cuando el propietario de la vivienda, agobiado también por las deudas, los denuncia por no pagar el alquiler. Ahora el tiempo corre en su contra y parece imposible encontrar una solución.
Un film de marcado carácter social, conmovedor, valiente, crítico, reivindicativo, en el que su director, Juan Miguel del Castillo, desarrolla una historia, desgraciadamente actual y real en muchos hogares del país, en su tierra natal, Jerez de la Frontera. Historia enternecedora, tierna y dura al mismo tiempo, tan necesaria como incómoda, pero que es preciso denunciar y poner en evidencia las vergüenzas, cada día mayores, de un sistema que abandona a las personas, haciéndolas deambular por los entresijos de la burocracia en busca de una ayuda que no llega y las abandona a su suerte, a la ayuda de sus vecinos, a la solidaridad del pueblo,  mientras rescata con millones de € a la banca, a la vez que, el Ministerio de Hacienda autoriza una amnistía fiscal para las grandes fortunas, para los económicamente poderosos, para los defraudadores de camisa y corbata, quedando ocultas en el anonimato y eximidas de cualquier penalización o sanción. ¡Que vergüenza!
Una película que no tendrá el éxito de taquilla que se merece, a pesar de que ya ha sido galardonada con 24 premios después de 19 semanas en cartelera. A pesar de que la protagonista, Natalia Molina (Rocío), ha sido galardonada con el premio Goya 2016 a la mejor actriz protagonista y Jaime López (Adrián) que con su talento natural de niño, consigue arrancar sonrisas y también lágrimas dejando al espectador con el corazón encogido, lo que evidencia su gran calidad de actor a pesar de su corta edad.
No tendrá el éxito de taquilla que se merece porque se atreve a mostrar lo que muchos consideran el lado feo de la sociedad, pero que cada vez es más necesario mostrar para que alguien se de cuenta de lo que pasa a su alrededor y todos tomemos conciencia de que hay demasiadas Rocío, de que mientras unos se hunden en la miseria otros se benefician de esta situación para enriquecerse sin escrúpulos, sin miramientos, sin conciencia. España es el país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis. El patrimonio en conjunto de los 20 españoles más ricos de España se acercaba en 2015 a 115.100 millones de euros. Así, este grupo acumulaba la misma riqueza que el 30% más pobre del país.
No tendrá el éxito de taquilla que se merece todo el elenco de actores porque finaliza con un texto escrito que dice:
En España 526 personas pierden su vivienda cada día en 2012
La tasa de paro alcanza el 26%, la más alta de su historia
13 millones de personas están en riesgo de pobreza o exclusión social
Se rescatar a la banca con 100.000 millones de euros
¿Y A TI QUIÉN TE RESCATA?