lunes, 13 de octubre de 2014

A LOS QUE LUCHAN CONTRA EL ÉBOLA



Con el paso del tiempo me cuesta tener memoria de acontecimientos de relevancia y de igual manera me cuesta recurrir a las hemerotecas para releer lo que en su día fue noticia que con el paso del tiempo ha caído en el olvido.
Por este motivo quiero recoger en este escrito lo que está comentándose a raíz del contagio por ébola de Teresa Romero,  auxiliar de enfermería que voluntariamente se ofreció a cuidar en Madrid a los dos religiosos fallecidos a causa del virus.
Deplorables, bochornosas, mezquinas, ruines, ofensivas, reprochables… me parecen las declaraciones de individuos que públicamente han manifestado:
“No estará tan mal como para ir a la peluquería” (Javier Rodriguez, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid).
“En el pecado lleva la penitencia” (Federico Jiménez Losantos periodista, escritor, locutor en la cadena esRadio)
“Tendrá que explicar por qué ha hecho lo que ha hecho” (Alfonso Merlo, periodista)
"¿Un simple gesto o un error? mientras se toca la cara con unos guantes azules en un tono de burla(Yolanda Guirado presentadora  de Radiotelevisión Castilla-La Mancha.
Por fortuna no todos critican, censuran, vilipendian, ni acusan de culpabilidad a quien por humanidad y generosidad, como lo hacen muchos sanitarios de este país, se encuentran luchando para superar, vencer al virus cuyo nombre proviene del río Ébola en la República Democrática del Congo, donde fue identificado por primera vez en 1976 durante una epidemia con alta mortalidad y contra el cual aún, después de treinta y ocho años de su aparición, no hay vacuna ni medicamento capaz de vencer un virus tan mortal. 
Por fortuna, no todo es negativo como lo muestra y se puede leer en una carta escrita por Ana de Pablo, médico intensivista, que con el título CARTA A TERESA nos deja en su blog la posibilidad de constatar que ante la enfermedad es preciso, curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre.
Teresa, que tú y todos los afectados por ese maligno mal os mejoréis y que sepamos luchar contra el virus de quienes culpabilizan a los más débiles para salvarse ellos mismos y ocultar su incapacidad.  

sábado, 11 de octubre de 2014

EL PASTOR CON OLOR A OVEJA



En uno de los e-mails que me llegan a diario he podido leer, lo que en parte, a continuación transcribo.
El Papa se sienta a la mesa de los trabajadores
“Ha ocurrido en  la “Mensa Vaticana”, donde almuerza el servicio de la Ciudad del Vaticano. El Papa Francisco ha pedido a un grupo de trabajadores que le hicieran un sitio en la mesa.
El Papa argentino se presentó «como el más humilde de los obreros», «nos presentamos, nos preguntó cómo estábamos, qué trabajo hacíamos, nos felicitó…».
Poco antes de las 13:00 hora local (11:00 GMT) el pontífice apareció en el lugar apenas acompañado por un guardia de traje y se dirigió a un
largo mostrador donde tomó su bandeja como el resto de los presentes.
Se presentó aquí, tomó la bandeja, los cubiertos, hizo la cola y se sirvió. Comió la pasta en blanco (sin salsa) y merluza”, En una hora que duro la visita, lo pasó muy bien: rodeado de su gran familia (…)
Al final del almuerzo, el Papa «nos dio la bendición, se tomó una foto con nosotros y se fue». Contó a la radio Vaticana Franco Paíni, chef del comedor”.
Estas son a groso modo, las anécdotas de un hecho que como tuvo lugar en la época estival, quizás pasó desapercibido entre las informaciones veraniegas del momento.
El Papa Francisco viene dando muestras de la necesidad de que “el pastor huela a oveja” pero algunos pastores aún no se han enterado y me remito a la falta de pronunciamiento que está teniendo la Iglesias en estos momentos, en que nuestro país, que está cada vez más inmerso en una gran desigualdad social, en corrupción, en infección por el Ébola. Contagio que proviene  de países en los que anidan y cultivan gérmenes del "Ébola", a consecuencia de la infinita pobreza que los distingue y donde un grupo de religiosos sí que huelen y se mezclan con las ovejas.
Es preciso que la Iglesia prescinda de báculos, anillos, solideos, mitras, sotanas, alzacuellos…y  tenga más hechos que palabras para guiar y defender a los parados, desahuciados, estafados, humillados, marginados, en resumen, los más necesitados. Sería de desear que la jerarquía eclesiástica y sus acólitos entiendan que han de ser pastores con olor a ovejas.

jueves, 2 de octubre de 2014

PERSONAS MAYORES



¿Alguien podría definir que es una persona mayor? Posiblemente se diría que es la que ya tiene una cierta edad. Pero, ¿a partir de qué edad se considera a una persona mayor? Suelo pensar que la fecha de nacimiento sólo indica cuando biológicamente una persona empieza la vida, pero que el paso de los años puede influir en las personas de forma muy diferente y lo que constato es que los que antes se denominaban de “la tercera edad” hoy se adjetivan de forma diferente, quizás por la dificultad que representa matizar donde empieza “una edad” y donde termina. Sea como fuere el 1 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas Mayores.
Día que debería servir para que entendamos que durante muchos días del año debemos difundir la buena imagen de los mayores. Debemos constatar que son personas útiles, capaces, valederas, aptas, competentes, fuente de cultura, trasmisores de valores, artífices de la familia, el pueblo, la ciudad, el país que con su trabajo han ido erigiendo.
Me indigna que se rechacen, se aparquen, a unas personas por que han cumplido años. Me revela que no se las considera útiles aunque se las utilice para intereses personales o lo que es más lamentable, intereses políticos electoralistas. Me entristece verlas sentadas en un banco callejero, al sol y con la mirada perdida en el infinito mientras quien sabe que resuena en su mente.
Me parece una cobardía que por su condición de mayores, les estafen entidades, bancarias, sufran atracos en su domicilio o en la calle. Que sinvergüenzas sin escrúpulos pretendan estafarlos cobrándole revisiones innecesarias de sus instalaciones domesticas.
Es lamentable que en un momento de su vida, quienes lo han dado todo por sus hijos, se vean apartados después de habernos servido bien, se vean recluidos en centros donde las atenciones que reciben distan mucho de ser las que necesitan en esas edades como son, una palabra cariñosa, una caricia, una mirada, un beso…


El colectivo de personas mayores cada vez es más numeroso y cada vez son más quienes viven sin los servicios imprescindibles, sin ayuda, sin que sus derechos estén protegidos por la ley y si lo están, tienen dificultades para que se les reconozcan. Sufren recortes en sus mingues pensiones, han de pagar por unos medicamentos imprescindibles por su edad, etc., etc...
Cada vez que fallece una persona mayor se quema un libro de historia personal, familiar y colectiva.

martes, 30 de septiembre de 2014

RAICES VIGOROSAS



Ye hemos vuelto todos de vacaciones, hemos comentado la vuelta al colegio centrándonos más en el gasto que esto representa, que en la gran necesidad de formarse y de transmitir ilusión y esperanza a los alumnos.
Hemos vuelto y sorprendentemente lo que en un tiempo fueron “brotes verdes”  hoy son “raíces vigorosas”. Si en su día los brotes, que biológicamente son más fáciles de ver, no los vimos desarrollarse, me permito dudar de las raíces que ocultas bajo tierra se perciban fácilmente.
A quienes les corresponde nos bombardean con datos macroeconómicos de una recuperación que los de a pie no constatamos y que se pone en evidencia ante lo que CARITAS publica en su último informe donde reseña que la pobreza se perpetúa en España notificando que  en 2013 se registró el mayor aumento del número de personas atendidas desde el inicio de la crisis. 2,5 millones de ciudadanos que no poseen los medios o recursos para sostenerse por sí mismos, lo que equivale a 600.000 personas más que en 2012.
En cifras comparativas el número de personas que buscaron ayuda en esta organización humanitaria representa un 31% de aumento en un año frente al 24,6% del año 2008. En la organización apuntan que los hogares con más miembros o con personas dependientes, las madres solteras, las familias afectadas por la violencia de género, los emigrantes, los jubilados, son entre otros, los colectivos más vulnerables y abocados a la indigencia y a solicitar ayuda a las organizaciones humanitarias. ONGs, que como Caritas, denuncian que al mismo tiempo que se dispara la pobreza, se reducen los fondos públicos que ha recibido del Estado que han sido los más bajos de los últimos cinco años.
Los “ministeriales pregoneros” hablan de recuperación mirando hacia el lado donde no se constata que "España es uno de los cinco países europeos donde más ha aumentado la desigualdad social". En España se han reducido drásticamente las políticas sociales en estos años tan difíciles, limitándose cada ministerio a hacer su política, que en su conjunto provocan un colapso para las familias causando la marginación y la brecha entre ricos y pobres y constatan que ni hubo brotes verdes ni hay raíces vigorosas. Solo hay personas solidarias que aportan su voluntariedad y unos alimentos no perecederos para paliar el hambre de sus conciudadanos. ¡¡¡Gracias a quienes colaboran!!!