martes, 19 de noviembre de 2013

VILOLENCIA DE GÉNERO “VENGO DEL AYER”



Mucho se ha escrito y, desgraciadamente se sigue escribiendo sobre “la violencia de género” y en especial cuando un acto tan repudiable, recusable, cobarde… como este, se produce.

Yo poco puedo añadir sobre tanto escrito, pero sí que quiero dejar mi homenaje, mi solidaridad, mi protesta hacia quienes física o psicológica son víctimas de ello. Para ello quiero adjuntar este poema “VENGO DEL AYERde Jenny Londoño ecuatoriana, escritora, poetisa, historiadora, socióloga y activista a favor de los derechos de las mujeres. El citado poema ganó el primer premio en el concurso de poesía Gabriela Mistral de Quito, en 1992.

Invito a oírlo recitar por Mercedes Pérez, en este enlace http://youtu.be/6_77oQbnhIc Realmente es conmovedor.
 VENGO DEL AYER

Vengo desde el ayer
desde el pasado oscuro y olvidado
con las manos atadas por el tiempo
con la boca sellada desde épocas remotas.
Vengo cargada de dolores antiguos,
recogidos por siglos, arrastrando
cadenas largas e indestructibles.
Vengo desde
la oscuridad,
del pozo del
olvido
con el silencio a
cuestas,
con el miedo
ancestral
que ha corroído
mi alma
desde el principio
de los tiempos.
Vengo de ser esclava por milenios,
esclava de maneras diferentes:
sometida al deseo de mi raptor en Persia,
esclavizada en Grecia bajo el poder romano,
convertida en vestal en las tierras de Egipto,
ofrecida a los dioses en ritos milenarios
vendida en el desierto
o canjeada como una mercancía.
Vengo de ser apedreada por adúltera
en las calles de Jerusalén
por una turba de hipócritas,
pecadores de todas las especies
que clamaban al cielo mi castigo.
He sido mutilada
en muchos
pueblos
para privar mi
cuerpo de
placeres
y convertida en
animal de carga,
trabajadora y
paridora de la
especie.
Me han violado
sin límite
en todos los
rincones del
planeta
sin que cuente mi
edad madura o
tierna
o importe mi color
o mi estatura.
Debí servir ayer
a los señores,
prestarme a sus
deseos,
entregarme,
donarme,
destruirme,
olvidarme de
ser una entre
miles.
He sido barragana de un señor en Castilla,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.
De unos y de otros
siempre esclava,
de unos y de otros
dependiente,
menor de edad en
todos los asuntos,
invisible en la
historia más lejana
y olvidada en la
historia más
reciente.
Yo no tuve la luz del alfabeto.
Durante largos siglos
aboné con mis lágrimas
la tierra que debí cultivar
desde mi infancia.
He recorrido el mundo
en millares de vidas
que me han sido entregadas
una a una.
Y he
conocido
a todos los
hombres
del planeta.
Los  grandes
y  pequeños,
los bravos
y cobardes,
los viles,
los honestos,
los buenos,
los terribles.
Más casi todos llevan
la marca de los tiempos.
Unos manejan vidas
como amos y señores,
asfixian, aprisionan y aniquilan.
Otros dejan almas
comercian con ideas,
asustan o seducen,
manipulan y oprimen.
Yo los conozco a todos,
estuve cerca de unos y de otros,
sirviendo cada día,
recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso,
cumpliendo con mi karma.
Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida.
He caminado siempre en una disyuntiva
ser santa o prostituta.
He conocido
el odio de los
inquisidores
que a nombre
de  la santa
madre iglesia
condenaron
mi cuerpo a
su servicio
y a las
infames
llamas de la
hoguera.
He recorrido todos los caminos
he arañado paredes y ensayado silencios tratando de cumplir con el mandato

de ser como ellos quieren
mas no lo he conseguido.
Me han llamado
de múltiples
maneras:
bruja, loca,
adivina,
pervertida,
aliada de satán,
esclava de la
carne,
seductora,
ninfómana,
culpable de los
males de la
tierra.
Pero seguí viviendo, arando,
cosechando, cosiendo,
construyendo, cocinando, tejiendo,
curando, protegiendo, pariendo,
criando, amamantando, cuidando
y sobre todo amando.
He poblado la
tierra de amos y
de esclavos,
de ricos y
mendigos, de
genios y de
idiotas,
pero todos
tuvieron el
calor de mi
vientre,
mi sangre y su
alimento, se llevaron un
poco de mi
vida.
Logré sobrevivir a la conquista
brutal y despiadada de Castilla
en las tierras de América
pero perdí mis dioses y mi tierra
y mi vientre parió gente mestiza
después que el amo
me tomó por la fuerza.
Y en este continente mancillado
proseguí mi existencia
cargada de dolores cotidianos,
negra y esclava en medio de la hacienda
me vi obligada a recibir al amo
cuantas veces quisiera
sin poder expresar ninguna queja.
Después fui costurera,
campesina,
sirvienta,
labradora,
madre de muchos hijos
miserables,
vendedora ambulante,
curandera,
cuidadora de niños o
de ancianos,
artesana de manos
prodigiosas,
tejedora,
bordadora,
obrera,
maestra,
secretaria,
enfermera.
Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera
cumpliendo las tareas más ingratas
moldeada como cántaro por las manos ajenas.
Y un día me dolí de mis angustias,
un día me cansé de mis trajines,
abandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña,
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila,
en bocina del viento
en grito universal y enloquecido.
Y convoqué a la viuda, a la casada,
a la mujer del pueblo, a la soltera,
a la madre angustiada, a la fea,
a la recién parida, a la violada,
a la triste, a la callada, a la hermosa,
a la pobre, a la afligida, a la ignorante,
a la fiel, a la engañada, a la prostituida.
Vinieron miles de mujeres juntas
a escuchar mis arengas,
se habló de los dolores milenarios,
de las largas cadenas
que los siglos nos cargaron a cuestas.
Y formamos
con todas
nuestras quejas
un caudaloso
río
que empezó a
recorrer el
universo
ahogando la
injusticia y el
olvido.
El mundo se quedó paralizado
los hombres y mujeres no caminaron
se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tiendas, hogares y cocinas.
Las mujeres, por fin, lo descubrimos.
¡Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra!
¡Más que el silencio y más que el sufrimiento!
¡Más que la infamia y más que la miseria!
Que este canto resuene
en las lejanas tierras de
Indochina,
en las arenas cálidas del
África,
en Alaska y
América Latina,
llamando a la igualdad
entre los géneros
a construir un mundo
solidario
–distinto, horizontal, sin
poderíos, a
conjugar ternura,
paz y vida,
a beber de la ciencia sin
distingos.
A derrotar el odio y los prejuicios,
el poder de unos pocos,
las mezquinas fronteras,
a amasar con las manos de ambos sexos
el pan de la existencia.
 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

TELEVISIÓN Y CARIDAD



A decir verdad, nunca he sido muy partidario de programas como Teletón o Telemaratón evento benéfico televisado, con el fin de recaudar fondos para instituciones de caridad, de investigación de enfermedades o para los afectados por un determinado tipo de enfermedad.
No soy muy partidario, porque si bien la caridad es una gran virtud, no un parche, no siempre se puede recurrir a ello para paliar las necesidades que, según mi opinión, han de subsanar los organismos destinados para tal fin.
Distinto es el caso de que se organicen programas, para casos puntuales de catástrofes o siniestros en que la ayuda humanitaria no solo es necesaria sino imprescindible.
Hace tiempo que en el Canal Sur de Andalucía y conducido por Toni Moreno puso en antena “Tiene arreglo” magazine donde cualquier persona con alguna carestía vital básica puede solicitar ayuda, y cualquier telespectador “persona solidaria” puede llamar y entrar en directo para resolver esa necesidad. Puede ser de cualquier tipo: dinero, comida, muebles, reformas en la casa, cirugías, tratamientos dentales, … cualquier historia con carnaza y morbo sirve para rellenar tiempo en este programa.
Y ahora es TVE con Toñi Moreno, crear “Entre todos” un “programa de solidaridad ciudadana”; lo que viene siendo un “Tiene arreglo” a nivel nacional que emita para toda España las miserias particulares de cada uno.  La presentadora se convierte en juez, jurado, abogado, artífice y protagonista de todo lo que ocurre en cada historia. Se investiga sin cautelas en el pasado y las desdichas personales de cada uno, explotando hasta el fin un problema de índole personal y haciéndolo público. Si se llora ante la pantalla tienes más puntos; si te mareas y haces como que desfalleces, entonces te conviertes en la estrella.
Hace unos días un joven espectador denunció, en directo,  la cuestionable mecánica del formato ”Entre todos” con este testimonio: “Este programa lo que está haciendo es fomentar la caridad y es el Estado de bienestar quien debe cubrir estas necesidades. Ustedes están jugando con los sentimientos de las personas. El Estado debe intervenir y no recurrir a la caridad“. La presentadora se quedó sin demasiadas palabras y acusó al espectador de colgar el teléfono sin dar pie al debate.
Al mostrar estas situaciones, no se vislumbra ningún tipo de acusación a la precaria situación en que viven muchas personas, no se habla de recortes en ayudas para la dependencia de las personas mayores, de la falta de recursos para la educación, la investigación, ni se comentan las aberrantes cifras de paro cuando una familia no puede comer y está sin trabajo, y tampoco se habla de la caída gradual del sistema de salud cuando alguien no dispone de liquidez para pagar los medicamentos que la Seguridad Social no lo cubre.
No estoy criticando el fondo del programa; me parece maravilloso que se fomente la solidaridad entre los ciudadanos, que haya personas dispuestas a dar lo suyo para ayudar de forma desinteresada, y ojalá este tipo de acciones tuvieran mayor cabida sin necesidad de salir por la tele.
Critico las formas, la penuria, el silencio, la indiferencia ante la exclusión social que producen las lagunas en Sanidad, educación, servicios sociales, ayuntamientos y otros organismos públicos.

martes, 12 de noviembre de 2013

LA RADIO DE MI INFANCIA Y ADOLESCENCIA



La radio marco mis años de la infancia, de la juventud y aún los sigue marcando ahora. La radio me ha facilitado la prontitud de la información, de la música de actualidad y de antaño, me ha ayudado a desarrollar la imaginación, astucia y facilitado la distracción en las horas de ocio, de estudio, especialmente mientras dibujaba y en las eternas horas de corrección de exámenes y ejercicios de alumnos.
Como probablemente es el caso de mis coetáneos, la radio, apareció un día en mi casa y  sin apenas percatarme de ello. Era mi padre quien se apostaba frente al receptor radiofónico, le daba al interruptor, se encendían las lámparas, las bujías, se iluminaba los nombres de las emisoras y desplazaba el dial buscando la emisora deseada como si estuviera navegando en las modernas webs de hoy en día.

Durante la emisión, nos mandaba callar en especial cuando estaba buscando en “onda corta” “Radio España Independiente Estación Pirenaica” (La Pirenaica), emisora clandestina,  crea a instancias de Dolores Ibárruri, (la Pasionaria)  que emitía la principal información radiofónica en oposición al régimen de Franco.
En otras ocasiones mi padre nos instaba a sentarnos frente aquel “armatoste” y oír programas como “El teatro invisible de Radio Nacional de España. Emisora que una vez terminado el diario hablado de las diez de la noche decía: “Bajen el volumen de sus receptores, cumplirán con un deber ciudadano y comprobarán que la audición es perfecta”.
De mi edad infantil recuerdo programas como el cuento infantil, “Tambor” según argumento de Armando Matías Guiu, Matilde Perico y Periquin.  En tono de comedia costumbrista “Matilde, Perico y Periquín” del guionista Eduardo Vázquez narraban la vida cotidiana de una familia típica española, siendo Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso y Matilde Vilariño las voces que daban vida a esta familia española a la vez que la canción del Cola-Cao inicio su popularidad dado que era la empresa Nutrexpa patrocinadora la emisión.
Las tardes hacían sintonizar  el receptor radiofónico con las famosas “radionovelas” cuyo guionista principal por antonomasia era Guillermo Sautier Casaseca que junto a Rafael Barón escribió el serial "Ama Rosa", siendo las voces que daban vida a los protagonistas de esta radionovela Julio Varela, Juana Ginzo (Ama Rosa), José Fernando Dicenta y Matilde Conesa entre otros y que se convirtió en un auténtico fenómeno sociológico en su momento.
Aun recuerdo sintonías como la del “Consultorio de Elena Francis”  uno de los programas más representativos de la radio “para mujeres” durante la dictadura de Franco y que en tono moralista y conservador daba respuestas a las consultas de las mujeres que solicitan consejo a Elena Francis, con casos de lo más variopinto.
Y como inolvidable, para mi, es la sintonía del programa radiofónico “De España para los españoles” que la memorable María Matilde Almendros emitía desde Radio Nacional. Un programa que llegaba al corazón de los emigrantes españoles poniendo en contacto a sus familiares y compartiendo sentimientos en época de grandes dificultades y distintas realidades. En aquel programa y a petición de los radioyentes sonaban canciones populares del fallecido Manolo Escobar.
Otros recuerdos de programas, de sintonías o emisiones quedan más vagos en mi mente si bien permanecen los que hacían referencia a anuncios de marcas que hoy siguen siendo conocidas multinacionales como Coca-Cola, Gillete, Cacaolat, o Danone. Frente a otras que marcaron época en España pero que hoy apenas resuenan en la nostalgia tipo Geyper, Sopa Prisa, Calmante Vitaminado, Vespa, Juanola, Orbea, Texton, Okal, Norit, Eko…
Sin pretenderlo, pero a la vez, sin obviarlo he dejado que mi memoria deambule por el pasado, vuelva a unos períodos lejos en el tiempo pero cercanos en la memoria.

lunes, 21 de octubre de 2013

OTRA TELEVISIÓN ES POSIBLE



El programa televisivo “INFORME SEMANAL” que inició sus emisiones el 31 de marzo de 1973, cuando en muchos hogares españoles la TV era en blanco y negro, “hace aguas” como otros muchos programas de TVE. El artículo que he leído en este enlace y del cual transcribo una parte muestra claramente que está pasando con la TVE y me permito añadir, y en otras parrillas televisivas de ámbito nacional cuya degradación aumenta espectacularmente.
Los abajo firmantes, profesionales de RTVE relacionados de algún modo y en alguna época con Informe semanal, lamentamos el cambio de horario de este programa, relegado a medianoche. La bajada de audiencia por la manipulación obscena de sus reportajes y el maltrato y persecución a los que han sido sometidos los profesionales en esta última época, nos parece que responde a un objetivo político: la desaparición de lo público, como ocurre en la enseñanza, en la sanidad, etcétera. Este Gobierno, y quizá algunos responsables de TVE, parece que no quieren espectadores críticos e informados”.
De un tiempo a esta parte, los contenidos amarillistas, las informaciones morbosas, programas de telerrealidad (reality show), noticias sin contrastar,  falsas verdades,  o las emisiones taurinas o futbolísticas copan buena parte del tiempo televisivo.
Todo esto, con el único objetivo de alcanzar una alta cuota de pantalla, y así obtener un buenos ingresos monetarios que les permitan seguir enriqueciéndose y produciendo ese tipo de contenidos para así, justificarse en muchos casos, alegando falta de recursos económicos, “estamos en crisis” si bien lo que está realmente en crisis es el potenciar profesionales de gran valía, cultura, ideas, proyectos.
Doy por supuesto que se puede cambiar de canal y que si algo sigue en pantalla es porqué tiene la audiencia suficiente como para hacerlo. Los telespectadores aseguran ver documentales en determinadas TV pero los hay adictos a aquellos donde se muestran “personajes” que publican ser maravillosos “madres o padres” y se jactan de sus “fechorías”  que jalean y dan pábulo colaboradores sin escrúpulos que se hacen pasar por “entendidos periodistas”, que en realidad lo que hacen es desprestigiar a muchos extraordinarios profesionales.
Me indigna que se diga que estos “personajillos” (champiñones, chonis) "dicen las cosas claras", cuando en realidad lo único que muestran es su incultura, su poca valía, su cinismo, su ambición de populismo, su falta de ética, su carencia de valores y ponen de manifiesto que “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.
Si, tal vez para algunos, es preciso emitir este tipo de programas, porque en cierto modo, y más en tiempos de crisis, son como opio para el pueblo, ya que, permiten, adormilarnos en el sofá, desculturizarnos, crear debates absurdos, ídolos irrelevantes y olvidar o aparcar, por un momento, las intranquilidades personales.
Parece que se pretende atontar a la población reduciendo la posibilidad de culturizarse con programas, distraídos, culturales, válidos para todo tipo de público en las franjas horarias más habituales de los telespectadores.
No se puede obviar que otra televisión es posible, que la televisión, pública o privada, es un medio de comunicación que llega a la inmensa mayoría de la población y que ha de ofrecer información veraz, cultura y educación.

domingo, 20 de octubre de 2013

LA TRAGEDIA DE LANPEDUSA



Si, ya lo sé, siempre llego tarde a las noticias, pero mi finalidad no es analizarlas en el preciso instante en que suceden. Deseo dejar constancia de un hecho, de un acontecimiento, de una noticia que ha sido empujada por otra y en un brevísimo espacio de tiempo queda relegada a un segundo, tercer, cuarto plano, hasta que queda en el olvido.
A veces pienso que, por mi temperamento, mi carácter, mi forma de ser y de pensar es mejor que escriba lo que pienso y lo que siento, en frio, con un poco más de cordura pero sin dejar caer en el olvido hechos que me impresionan, que me preocupan, que me indigna, que me revelan.
La tragedia de Lampedusa ha sido uno de estos sucesos que me han hecho sentirme impotente que no indiferente. 
El jueves 3 de octubre del 2013 saltaba la noticia: “Naufraga un barco con 500 inmigrantes africanos en la costa de Italia” 359 inmigrantes fallecieron en el tráfico naufragio. 
Unos días después, el domingo, 20 de octubre 2013 se informa que al menos 34 emigrantes han fallecido en un nuevo naufragio cerca de Lampedusa.
Triste, muy triste que entre los fallecidos también se encuentren niños, pero para mi, lo lamentable es que haya gobiernos, como el italiano, que condenen a quienes presten auxilio a emigrantes. Patéticas las leyes que rigen en la C.E.E. al respecto. Los emigrantes son seres humanos, personas, individuos carentes de las más mínimas condiciones de vida que buscan dignamente una mejor forma de vida.
En este caso y en algunos otros se ven obligados a salir de su país atenazados, en buena parte, por guerras, hambrunas y falta de libertades. Carentes de las necesidades más básicas se ven les impulsados hacia un mundo mejor.
Si, es muy lícito condenar las mafias que ante las necesidades se aprovechan de personas con deficientes recursos, pero también es lícito condenar a quienes dictan leyes que privan a las personas de lo más básico y elemental, la vida.
Ellos, entrajados, encorbatados, con caras compungidas también son culpables, para mí los principales culpables, de la emigración, de estas muertes, de las que ha habido en las costas mediterráneas, atlánticas o en otros mares y de las penurias, carencias, miserias que sufre las personas que se ven abocadas a un destino mejor y expuestos a que sus espaldas mojadas, frías e inertes yazgan sobre el suelo de un puerto, una playa o sobre las rocas de acantilados de la tierra en la que soñaban y donde aspiraban vivir dignamente.
Mientras se siga viendo a los emigrantes como mano de obra barata y no como un aliado en la construcción de un mundo de iguales, las escenas, la miseria, el drama y la tragedia de la muerte de seres humanos en el mar, seguirán golpeando nuestras retinas y nuestras conciencias, aunque algunos traten de ocultarlas, de silenciarlas, de pasar página, de informar de la crisis y del futbol.
 No podemos olvidar las palabras del Papa Francisco en Lampedusa: “Nuestra indiferencia nos hace culpables”