lunes, 27 de mayo de 2013

PADRES ADEMÁS DE ABUELOS EN UN PRESENTE SIN FUTURO


Hoy, con el país revuelto toca ser padres además de abuelos. Hasta hace unos años se disfrutaba de una vejez más o menos tranquila porque acostumbrados a sobrellevar penurias en la niñez y en la juventud, esta España moderna era como el paraíso y pasaron a llamarse “personas de la 3ª edad”. Un ex presidente, los monto en los autobuses del “imserso” y promovió leyes para que no se tuvieran que pagar las medicinas, tan consumidas necesarias y precisas a ciertas edades. En los primeros años del siglo XXI, algunos incluso viajaron al extranjero, allí donde habían sido emigrantes en otro tiempo ya lejano. Anualmente su paupérrima pensión se veía aumentada en ínfima cantidad. Todo transcurría más o menos bien, los hijos trabajando, con coche e incluso, con “segundas residencias” para los fines de semana, fiestas de guardar y las vacaciones. Algunos de los  nietos habían llegado a la universidad y “tenían estudios”, y eran ellos, los abuelos, los que lo decían con gran orgullo mientras juntos envejecían en un pisito y con un saldo en la “libreta”, que nunca había sobrepasado las cuarto cifras (en €) pero era su gran fortuna y resultaba suficiente para dos ancianos que comen poco, son austero y se conforman con lo que tienen. Otros, junto con la tristeza de la viudez decidieron llevarse sus fotos, su “libreta”, su pena y su melancolía a una “residencia para la 3ª edad” (antes asilo).
Resignados en su soledad y añorando las manías, los pros y los contras de quienes les habían acompañado y dado toda una vida, para sus adentros se decían:
“No quiero cargar con obligaciones a los hijos, ellos ya tienen bastante con lo que tienen, para que endosarles con la responsabilidad de cuidar a un viejo”.
“El piso es pequeño y necesitan una habitación para que estudien los niños, mis nietos”.
“Aquí entrego mi paga y estoy atendido, necesito tan poco”.
Y en esto estaban nuestros mayores cuando por el transistor que tenían debajo de la almohada y oían a hurtadillas,  oyeron decir a un ministro del psoe que nada de “crisis” que tan solo era una desaceleración económica que estaba provocando una caída del consumo pero que el gobierno rectificaría con un plan de ajuste para volver a la vía del crecimiento. Ni ellos ni el resto de los ciudadanos se estaban enterando de que lo que realmente pasaba era que la cosa se iba a poner fatal.
Ante esta situación muchos decidieron votar a quienes prometían soluciones pero nuevamente el transistor dejaba oír la voz de un ministro de economía, esta vez del pp, quien decía que era imprescindible un plan de ajuste para conseguir reactivar el mercado, lograr el equilibrio presupuestario, que aumentaran los impuestos que gravan el consumo, bajar el déficit, la prima de riesgo, ¿la prima de quien?. En resumen con ese lenguaje nadie entendía nada. Claro que empezaron a entender al ministro cuando se hablo de bajar las pensiones, subir la luz, la comida, el butano, hacerles pagar algún eurito por las pastillas para el colesterol o la tensión, nada cuatro recortillos de nada para recuperarnos, crecer y ser otra vez felices, prometió el presidente de turno. Y seguían preguntarse, ¿felices, quiénes, ellos o nosotros?.
En estos días muchos abuelos que vivían tranquilos en sus pisitos han tenido que abrir sus puertas a sus hijos desahuciados y a sus nietos desilusionados y en paro. Saben que esta vez no vienen de visita pues arrastran sus maletas, sus derrotas, sus desilusiones y sus lágrimas.
A otros abuelos los han sacado a pasear de la residencia pero antes le han pedido que recoja sus cuatro fotos, su melancolía y que no olviden su libreta porque vuelven a vivir con la familia.
Entre los actores de la crisis, los abuelos, están interpretando el papel de héroes, son los protagonistas. Muchos han acogido nuevamente, en el pisito, a sus hijos y con sus ridículas pensiones se han convertido en el único sostén de la familia. Cuando hace unos años bailaban pasodobles, valses y popurrís llenando las residencias veraniegas de las costas del país no imaginaban que volverían a ser padres además de abuelos en un presente sin futuro.

http://www.youtube.com/watch?v=g9W6Ltvvr5k

martes, 7 de mayo de 2013

LOS JOVENES EMIGRAN



“La fuga de jóvenes al extranjero es "motivo de optimismo"
“Salir a trabajar dos o tres años fuera de nuestro país no es un drama, sino una posibilidad muy enriquecedora”
La ministra definió la fuga de los jóvenes al extranjero para trabajar como una “movilidad exterior".
Este tipo de frases, dichas por quienes ocupan puestos políticos en la actualidad, me ha llevado a pensar en aquellos años en que eran miles de jóvenes y no tan jóvenes quienes portaban como equipaje, toscos bultos y emigraban a los países próximos, por lo general, para trabajar o mejor dicho, como mano de obra barata, que era sometida a unas condiciones de vida casi infrahumanas y que cargaban con todos los condicionantes y estereotipos de emigrantes.
Yo por aquel entonces veía pasar por la estación el hacinado y mítico tren “el Sevillano”, por aquel entonces España recién estaba saliendo de una larguísima postguerra y exportaba mano de obra poco cualificada  para fábricas y servicios. La España de aquellos tiempos recién estaba saliendo de ser la de charanga y pandereta.
Si a principio de los sesenta se emigro por culpa de gobiernos incompetentes, hoy se repite el mismo hecho y por el mismo motivo. En la actualidad se gobierna dedicándose a  expoliar lo público en beneficio de un grupo, una oligarquía, que se presenta a sí misma como el motor activo de nuestra sociedad. Se intenta salir acaba de salir de una de las operaciones macroeconómicas de especulación más grandes de este país, el pelotazo urbanístico, y lo que destierra, más que expide, son jóvenes titulados universitarios cuya gran mayoría, se ha titulado gracias a su esfuerzo y a la enseñanza que se ha pagado con los impuestos de todos los españoles.
Se habla de “fuga de cerebros” como si los emigrantes de antaño no tuviesen cerebro, ellos, de lo que carecían, era de una formación cualificada porque no habían podido acceder a ella pero tenían una ética y una moral tan valiosa como los que hoy son “emigrantes forzados por el gobierno”. La mezquindad, la corrupción, el particularismo, el cinismo, la demagogia, el robo, el sarcasmo, el terrorismo financiero, la falta de ética y humanismo, por poner algunos ejemplos, son los billetes de ida que se ofrecen a miles de jóvenes en paro.
 Se ha degenerado el sentido de Estado, la responsabilidad institucional, el respeto por el bien común y el interés general. Vuelve a florecer la España de charanga y pandereta, pero menos devota de Frascuelo y de María y para muchos, de alma inquieta.

CARTA A CABALLERO BONALD



Distinguido Sr. José Manuel Caballero Bonald
Permítame que me dirija a Ud. con toda mi humildad a sabiendas de que quizás nunca mis palabras serán leídas por Ud. pero deseo, desde este espacio tan personal, transmitirle mi máxima admiración por el “Premio Cervantes” que le ha sido otorgado por una vida dedicada a la poesía, a la literatura y porqué no, al compromiso social.
Me abochorno de mi mismo por no haber sabido nada de este reconocidísimo escritor cuyo nombre me resultaba familiar por haberlo oído en las radios locales haciendo referencia a la fundación que en la ciudad de Jerez lleva su nombre y a entrevistas y coloquios sobre su persona y su obra pero he de reconocer que “nadie es profeta en su tierra” si bien es cierto, que en su Andalucía siempre ha sido querido, admirado y reconocido su trabajo, su esfuerzo, su rebelde inconformismo y su forma de defenderse con la palabra contra las ofensas de la vida o de aquellos que siguen pensando, criticando y desprestigiando a la Andalucía cargada de tópicos y  difamada por políticos, que incluso se hacen llamar “honorables”.
Si como manifestó en su discurso, el premio ha supuesto un motivo de orgullo muy especial y un honor que va a acompañarme cada día, puedo asegurarle que para mí ha significado un incalificable orgullo y honor sus logros y el figurar en esa inmensa lista de escritores andaluces y que sin duda han recibido menos de lo que con sus obras nos han ofrecido y nos ofrecen.
Gracias por hacerme comprender mejor lo que es la poesía, que la utopía también es una esperanza consecutivamente aplazada.
Gracias por apuntar que “Leer un libro, escuchar una sinfonía, contemplar un cuadro, son vehículos simples y fecundos para la salvaguardia de todo lo que impide nuestro acceso a la libertad y la felicidad”.
Gracias  por exhortarnos a que siempre hay que defenderse con la palabra de quienes pretenden quitárnosla. Siempre hay que esgrimir esa palabra contra los desahucios de la razón, a lo que me permito añadir, a los desahucios de tanto como en estos tiempos nos están mermando.
Lamento no saber hablar para hablarle al poeta. Quisiera saber escribir para agradecerle toda la belleza que ha dejado esparcida como simiente, en las páginas que ha inundado con su pluma. Pluma que hoy quisiera tener entre mis dedos para trazar palabras que despierten el sentir por las letras, por la palabra, por la poesía, por la cultura, a todos aquellos que se asomen a la ventana de este lugar y así sepan que este hombre, Pepe Caballero, uno de los grandes, uno de los más grandes, nos deja una maravillosa herencia de  léxico, de poesía, de libertad y de palabra.

domingo, 24 de marzo de 2013

NUEVAMENTE LA SEMANA SANTA



Según la historia, en el concilio de Nicea (año 325) se establecieron las primeras normas para la celebración de la pascua de Resurrección y en el año 525, Dionisio el Exiguo  unificó el cálculo de la pascua cristiana, estableciendo que la Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera luna llena astronómica tras el equinoccio de primavera. Por ello, la Semana Santa puede acontecer, no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde.
Este año, como otros muchos, para muchas personas de norte a sur y a lo largo y ancho del país, estas fechas indican época de vacaciones y fin de semana largo, pero para otras, la Semana Santa tiene un significado aun mayor y profundo.
Este año, como otros muchos, la lluvia frustrará ilusiones de los cofrades, de las cofradías más o menos conocidas o populares y nuevamente nos permitirá  percibir el olor a tierra mojada, fundido con el de la incipiente primavera, con el del azahar, con el de la cera y el del incienso.
Este año, como otros muchos, el tibio sol bañará las cálidas tardes perfumada de primavera y amenazadas de lluvia, mientras una heterogénea o precisa, festiva o silenciosa, piadosa o pérfida, creyente o agnóstica muchedumbre contemplará las más variopintas procesiones de unos y otros  lugares de nuestra geografía.
Este año, como otros muchos, el Viernes de Dolores han procesionado los primeros pasos de hermandades de penitencia precedidas de la Cruz de guía a la que siguen  nazarenos en fila, han discurrido por calles y plazas  que se convierte en una simbiosis de religiosidad y bullicio, de tradición y actualidad, de pasado y presente marcando así el inicio de este tiempo.
Este año, como otros muchos, se loaran la Semana Santa que apenas sale en la tele. La de los pueblos pequeños, las cofradías humildes, las imágenes que se conocen poco. Porque todas tienen algo que las hace especiales para merecer un hueco en el corazón de sus fieles. Son las cofradías  pequeñas y las humildes, pero las grandes para sus fieles cuyo trabajo, esfuerzo, abnegación y devoción, merecen la misma gloria que tienen las más reconocidas y populares.
Este año, y no como otros muchos, con sus pros y sus contras e inmersos en una gran incertidumbre laboral y social, nuevamente vuelve la Semana Santa.

martes, 19 de marzo de 2013

HABEMUS PAPAM

Es innegable que la elección de un Papa es un hecho de gran importancia, relevante, mediático. Nunca tantos medios y sistemas de comunicación se han hecho eco segundo a segundo de todo lo acontecido al respecto hasta que, el pasado 13 de marzo de 2013, el cardenal Bergoglio fue elegido sucesor de Benedicto XVI a las 19:06 h. del segundo día del cónclave, en la quinta ronda de votaciones.
La popular señal de “fumata blanca” daba la noticia y poco después se oía el “HABEMUS PAPAM”. Los 115 cardenales electores habían llegado a la conclusión de que Jorge Mario Bergoglio sea el sucesor de Benedicto XVI quien, seguramente, seguía con expectación tan importante evento.
Sin duda es el primero en varios aspectos, como ser elegido en vida de su antecesor, el primer Papa jesuita de la historia de la Iglesia Católica, y el primero hispanoamericano. Además, es el tercer Pontífice no italiano. Según las primeras impresiones rompe clichés de imagen, sus formas y protocolos, no están cargadas del “misticismo” que muestran muchos jerarcas de la iglesia y sus primeras palabras han sido de humildad y con la intencionalidad de que la Iglesia sea de los pobres, de los y para los que Cristo evangelizó.
El nuevo Pontífice de sonrisa afable, no está adornado de sotana filetata, de zapatos púrpura, de crucifijo pectoral de oro, su anillo papal no impone, estrecha enérgicamente la mano, no como esos clérigos que ofrecen la diestra blanda y huidiza al interlocutor. Se le ve exultante, cordial, cercano, dialogante, afable, amable, amigo, lo que le convierte en el Papa esperado parece un Papa atípico. Se le nota que lo sabe, que lo vive, que lo siente y que quiere aprovechar el tirón para desterrar a los apatronados vaticanistas y descartar las magnas y pomposas celebraciones romanas largas, pesadas y cargadas de símbolos y poco cercanas al pueblo.
Es el Papa de la esperanza, de la renovación, del anuncio amable y valiente del Evangelio. Si no es así, si la iglesia no se renueva, no se actualiza, se limita a condenar y no a luchar para que el ser humano este por encima del poder y ambiciones de unos cuantos se ha perdido la partida.
La iglesia ha de trabajar para erradicar, la esclavitud, la marginalidad, la opresión, el avasallamiento, la indignidad humana, las injusticias sociales. La Iglesia del siglo XXI ha de ser la esperanza de todos y para todos.
Si al Papa Francisco, no le dejan ejercer el ministerio conforme al Evangelio de Jesucristo, el ultimo que cierre la puerta y apague la luz.

martes, 12 de marzo de 2013

LECCION DE AMISTAD Y GRATITUD



Se cumplen ya tres meses de mi jubilación, nada que reseñar, nada nuevo, a excepción de la gran importancia que representa para mí el poder compartir más intensamente mi vida de pareja, de familia, de compañía, de acompañamiento de plenitud, de vivir sin prisas, sin inquietudes, de compartir todas esas pequeñas o grandes cosas que tienen valor en la pareja,  y reafirmando cotidianamente una buena comunicación, empatía, respeto y confianza mutua. Reafirmación cotidiana en el amor.
Poco a poco se han ido acallando aquellos gratos recuerdos del día del adiós (12-12-12) pero aun me sigo planteándome si he de dejar escrito en este lugar las palabras que aquel día manifesté y que eran las que sentía y siento como agradecimiento a todos los que directamente o indirectamente me han ayudado a lo largo de todos mis años de vida laboral. Hoy he decidido publicarlo, eso si, en dos partes, es largo y no sé como recortarlo, lo siento, no se abreviar.

LECCION DE AMISTAD Y GRATITUD
Como todos sabéis no soy un erudito de la palabra y menos en momentos como este en que me invade la emoción, en que la garganta se me seca, se me empasta la lengua y me es difícil articular palabras. Momento en que fluyen las palabras a mi mente más rápidas de lo que mi voz es capaz de transmitirlas mientras leo.  Momento de una duplicidad de sentimientos que se contradicen. Por una parte está el sentimiento grato del final de una vida laboral y por otra, el más fuerte y menos grato, que es, el dejar este lugar que para mí ha sido el forjador de una gran parte de mi vida.
Dicen los entendidos que la música, la canción, la poesía, nace de la necesidad que tiene el ser humano de de manifestar sus sentimientos más profundos, estas formas de manifestación afloran cuando faltan las palabras, pero yo a pesar de que quiero hablaros de mis sentimientos más profundos en este día,  no voy a cantar, lo hago mal y lo que quiero comunicar creo que sabré expresarlo incluso con el silencio, sin evitar las referencias a manifestaciones de estos géneros.
Hoy para mí es un día grande porque me habéis permitido ser partícipe de una gran lección, la lección de la amistad y del agradecimiento y que mejor que en este recinto, en la escuela, asistir a una lección que infaustamente se imparte en muy pocos momentos. La escuela hoy no habla de sentimientos, la escuela hoy, se empecina en transmitir unos conceptos que son caducos en el tiempo bajo las programaciones arbitrarias de los gestores de turno, que no doctos en la materia.  La escuela ha de transmitir valores como la amistad, la gratitud o el esfuerzo que son los que abren, junto con otros, el paso por el camino de la vida.