sábado, 19 de marzo de 2016

MARZO-2016, SEMANA SANTA

Estamos ya inmersos en el bullicio de la Semana Santa, en un tiempo de aguda actividad liturgia dentro de las diversas creencias cristianas. La conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret, el Mesías, el Cristo, cuya doctrina y evangelio parece que están cada día más olvidados, incluso para quienes se autodefinen como pastores. Pastores encerrados en sus tabernáculos, con poco o nulo contacto con el rebaño y que en estos días harán acto de presencia y se asomaran, se mostraran al pueblo que se cuestiona tantas y tantas cosas de la humanidad de la que forma parte.
Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección se sucederán, como en los años postreros, las mismas noticias, las salidas masivas de los habitantes de las grandes ciudades, las posibles previsiones meteorológicas, lloverá, no lloverá, bajaran o subirán las temperaturas, y como no, la ocupación hotelera con porcentaje de dudosa credibilidad a juzgar por la escasa contratación de puestos de trabajo. Volverán a recomendarnos prudencia al volante mientras nos muestran imágenes del último accidente mortal en unas carreteras carentes del más mínimo de los cuidados y conservación.
Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección las hermandades con una historia profunda y carismática, las cofradías, hermanos, camareros, y servidores y devotos se afanarán en tener todo a punto para la hora señalada para posesionar con el permiso de la climatología y de la autoridad competente que en los últimos tiempos y en determinados lugares se enfrenta a tradiciones, costumbres, creencias... como los salvadores de la moral y con la regia autoridad de una autocracia.
Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección en las calles escarpadas de los mas recónditos lugares de nuestra geografía, un año más  y cada cual a su manera, al alba, a la hora nona, a la oscura luz de la noche, de la luna, de los destellos de flases, de los cirios, las candelarias y faroles callejeros volverán la cruz de guía, los adultos, veteranos o jóvenes, los hombres y mujeres, enfundados en sus capirotes y túnicas, los acólitos, los costaleros, las levantás, las chicotás, los cofrades, los nazarenos, el capataz, los penitentes, las andas, los várales, las bambalinas, los palios, las flores y candelaria de los pasos, las bandas de cornetas y tambores, y la gente que en silencio profundo, con emoción contenida o tal vez con indiferencia, contempla el paso que se levanta  a la voz del capataz, al toque del llamador y se mece al compás de la música estremeciendo levísimamente las bambalinas, besando suave y dulcemente los várales mientras la saeta rompe el silencio, rompe la noche y como dice la estrofa de la canción.
Escalofrío
me da al oír
este cantar,
entre tambores
y voces del capataz.
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lunes, 14 de marzo de 2016

LA PARED BLANCA

Cansado y sólo, a la vez que acompañado, me siento en el sofá y frente a mí la pared blanca de la estancia, esa pared desnuda de todo cuanto durante días me impedía verla completamente, enteramente blanca. Miro hacia ella y el sol de la tarde gélida de invierno reverbera sobre el blanco, dando la sensación de que la estancia hoy está más iluminada que en otras ocasiones, hasta el  vacio le da luz y blancura.
Frente a mí, esa pared blanca se me muestra como una pantalla de cine, de aquellos cines de antes y, mientras miro pienso, me imagino y erijo en el protagonista de esta historia que se proyecta en la máquina de mi mente, de esas historias vividas en este lugar, en este piso hoy vacio y las secuencias de imágines percibo que se plasman en la pantalla de la pared blanca. Algunos fotogramas pasan pronto, otros me permiten recrearme y vivirlos como presente, incluso con banda sonora.
Cuantos días, cuantas horas de recuerdos, de conversaciones con mí pareja, con los hijos, con las familias que han pernoctado con nosotros, de los amigos que han venido de visita, de las comidas o cenas familiares en las que hemos alzado las copas para brindar por los buenos momentos. Palabras, soflamas, lágrimas, sollozos, carcajadas, sonrisas, retozos, canciones y cantinelas, esperas, despedidas, besos, abrazos, apretones de manos… se muestran en mi mente, mientras pienso en todo lo que aquí hemos vivido y que el tiempo borra o perpetúa una vez más en mi memoria.
Cuantos días, cuantas horas de recuerdos y ahora toda una historia archivada, libros, cosas, utensilios, ropa, enseres, todo recogido, todo guardado, todo empaquetado y puesto a buen recaudo mientras que otros efectos, cachivaches y cacharros, esos que quizás hace tiempo que no usaba, esos que guardaba como un recuerdo o por desidia, han corrido la suerte de ser abandonados en las basuras para provechos de otros que se afanan en recogerlas para darles el empleo que yo no les daba o mercadearán con ellos para arrancar unas monedas que les permitan la supervivencia.
Después de un tiempo, mientras transito por la remembranza, desprendía mi alma su quebranto insaciable engendrada por el recuerdo, el silencio, la soledad, el aislamiento del momento mientras percibía como mengua el bullicio de la calle y se extinguía la poca luz que iba dejando pasar tras los cristales el ocaso de la tarde, ese momento, en que el día se adormece lentamente y sin palabras, nos entibia el alma para mostrarnos las estrellas encendidas que se dispersan por el negro cielo dejando un hueco para que la luna se asome.
En la casa, antaño ocupada hoy vacía, y frente a la pared blanca descanso en silencio y se desvanecen los recuerdos cuando paso una nueva página de mi vida después de haber leído con atención las anteriores cargándome de esperanza.

domingo, 28 de febrero de 2016

DÍA DE ANDALUCÍA

Como en todas las autonomías que configuran el país, Andalucía celebra su día con las más variopintas manifestaciones y tradicionales actos institucionales presididos por la bandera verde y blanca siendo una de las más relevantes de estas expresiones, la entrega de los consabidos premios a personas relevantes, entre los galardonados, el nombramiento de Hijo Predilecto de Andalucía ha recaído en Ángel Salvatierra Velázquez,  nacido en El Puerto de Santa María y especialista en trasplantes, y el cantautor Joaquín Ramón Martínez Sabina (Joaquin Sabina), natural de “la ciudad de los cerros” Úbeda.
Ángel Salvatierra Velázquez, menos conocido entre las gentes de la calle que su compañero de homenaje, pero no por ello menos digno de que sea halagada, reconocida, premiada su labor médica y social  que desarrolla como jefe de servicio de Cirugía Torácica del Hospital Reina Sofía de Córdoba y especialista en trasplantes reconocido a nivel nacional e internacional. Su candidatura ha sido presentada por sus compañeros del sistema público de salud de Andalucía como reconocimiento a su labor profesional en el mundo de la medicina, lo que muestra la gran calidad y riqueza humana de una persona comprometida con la sanidad pública andaluza, pese a haber contado con ofertas para trabajar en diferentes centros de todo el mundo. Él se debe a su tierra, a su pueblo, a sus gentes. Gracias por ayudarnos a vivir mejor.
Sin lugar a duda Sabina nos atrapa con su popularidad, su personalidad, su música, su vida un tanto desconocida, pero que  no es menos importante que su obra, más allá de la autor referencia que nos muestran  y presentan las letras de sus canciones que nos han permitido distraer nuestra atención a las dedicaciones cotidianas para inhibirnos entre letras que de alguna manera nos hacían evocar recuerdos de un pueblo con mar mientras nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres..
Mientras dejo constancia por escrito de este día, mi recuerdo se traslada a tantos y tantos como emigraron de estas tierras y que quizás hoy no recuerden que es el día de la tierra que les vio nacer. De la tierra de las que se llevaron sus costumbres, su gazpacho y sus vírgenes y santos. De la tierra de la que conservan ese sentimiento de unión, el sentido del humor, esa forma de hablar que transmite empatía y un carácter sociable. De la tierra de la que estamos orgullosos y nos indigna que nos identifiquen con los típicos tópicos. De la tierra que como un abanico se abre desde Despeñaperros hasta el Mediterráneo y el Atlántico surcada por ríos y valles a cuyo abrigo han crecido miles de pueblos andaluces donde hombres de luz, de cultura, de ciencia, de mar, de campo, de minas, de…  la hacen crecer cada amanecer. De la tierra desde la que transmito mi mayor reconocimiento y recuerdo a todos los andaluces que incluso puedan llegar a leer desde la distancia mi homenaje a esta tierra y sus gentes en el día de Andalucía.

viernes, 12 de febrero de 2016

HAN PASADO TRES MESES

Han pasado tres meses, si, tres meses desde que aquel día se grabó en mi mente de forma especial, como se graba todo ese ir y venir de visitas médicas y de tratamiento posterior a la intervención quirúrgica. Visitas, tratamiento, consultas, que causa tanta tensión como entusiasmo y que, una vez concluida la consulta o la sesión, se siente un cierto alivio y a la vez resulta difícil no preocuparse por la reaparición de algún indeseable signo, molestia, anomalía propia de la “agresividad” del trata miento. Preocupación muy común y que a veces invita a olvidar que el amor y la esperanza son las fuerzas básicas para seguir en esta lid día a día, y así constatar que los temores van disminuyendo paulatinamente.
Hoy, después de este tiempo, quiero volver a sentir que mis ojos están hechos para mirar hacia el horizonte del futuro con esperanza, para saber ver la luz del amanecer de cada día, para ver el florecer de la embrionaria primavera, para ver como las nubes plomizas traen la escasa lluvia que se esparce suave sobre los campos, que posteriormente huelen a tierra mojada a la espera de un nuevo sol resplandeciente. Desde mi lugar no puedo contemplar el blanco de la nieve, pero si deseo tener abiertos los ojos para ver con esperanza las estrellas que se encienden cada noche y que circundan hoy, a una luna sarracena.
Han pasado ya tres meses y acepto cada mañana como un regalo de la vida y se lo transmito a ella porque en su momento prometí ayudarle a amar la vida. A no soltar su mano en nuestro camino de cada día, poner en mis abrazos, en mis besos, la ternura y la mansedumbre que el amor exige entremezclado con hablar cuando hagan falta palabras y compartir el silencio cuando no, sin dejar de poner esa pizca de humorismo y sonrisa que facilita el digerir mejor las contrariedades.
Reviven en mi a cada instante esos pensamientos que me exhortan a no tener  presente, a obviar, a ignorar que se ha ido volviendo algo más púdica, algo más recatada, a perder esa coquetería tan personal y característica de ella y, a la vez, trato de alentarla para que sus ojos no pierdan el brillo de la felicidad y sus labios muestren una eterna sonrisa porque somos ese faro con el que en su día nos caracterizaban diciendo:
Espejo y luz de cada uno, y del otro.Juntos hacéis un faro en vosotros y para los otros.
Viniste de lejos y te quedaste, apareciste de lejos y me resguardaste.
Y cuando se pone el sol en este patio, encendemos una vela para recordar y para celebrar que estamos juntos entre hierba buena, poleo y jazmines.
Y cuando se pone el sol hoy aquí estamos.



domingo, 31 de enero de 2016

ENERO TERMINA



Concluye el primer mes de este año. Parece como si este año deseará que los días pasen más rápido, pero el tiempo es el tiempo y no pasa a nuestro antojo sino como está determinado.
Finaliza el primer mes de este año y curiosamente constato que este año no se ha hablado de “la cuesta de enero” lo que me demuestra, una vez más, que los medios de comunicación nos informan de aquello que a ellos les interesa y les hace estar en el candelero de la información. En este mes es incansable el aluvión de noticias que están dando sobre la formación del nuevo gobierno. Nadie quiere asumir su responsabilidad y, como en un mal partido de futbol se pasan la pelota unos a otros y, nadie asume la formación de un nuevo gobierno. Unos actúan como trileros, otros como niños caprichosos, terceros se callan y al parecer nadie es partidario de unos nuevos comicios. El miedo les invade y creo que no hay nada peor que un partido que da la impresión de que tiene miedo a asumir la gobernabilidad y opta por no dialogar sin demagogia ni exigencias previas y dejar el campo libre a su oponente.
Termina enero y los campos ya apuntan los primeros brotes verdes de la siembra, haciendo semejante el paisaje a una gran alfombra verde. El clima favorece que el almendro nos muestre su flor vistiendo al paisaje del blanco invernal de una belleza que no por repetida deja de sorprender invitándonos a admirar este bello resurgir de la vida mientras los sarmientos ya cercenados se apilan en las viñas mientras los labriegos esperan del cielo la beneficiosa lluvia.
Enero finaliza silenciando el dolor, el sufrimiento, la angustia de los exiliados que deambulan de un lugar a otro de esta Europa ignorante que ve como por sus carreteras y caminos no cesa el éxodo de quienes buscan cobijo, asilo y un poco de humanidad, de esa misericordia que se les niega desviando la mirada hacia otros horizontes menos comprometedores.
Al terminar este mes me siento lleno de ilusión, de felicidad, de alegría porque he podido conocer y sostener sobre mis brazos a mi nuevo nieto, ese frágil y pequeño ser que tanto aporta a mi vida. 
En este postrero día del mes, y como cada año, desde hace ya muchos, recuerdo que en esta fecha, mientras el sol caminaba en el cénit del cielo, yo era fiel testigo del sepelio de mi padre, mi maestro, mi guía, mi auxilio, mi referencia, el que me enseñó a no obviar el propósito de seguir intentando cada día, ser inasequible al desaliento y siempre dispuesto a acometer nuevos desafíos, esos que la vida pone en mi camino y cargado de esperanza sigo viviendo, pensando, deseando, anhelando mientras vivo con incapacidad el poder paliar, auxiliar, aliviar a mi esposa los efectos de la nueva sesión de quimioterapia, a la vez que barrunto que pronto todo será pasado y mi esperanza estimulada.

domingo, 24 de enero de 2016

TRES MESES Y PICO



A veces me sorprende la exactitud con que algunas personas son capaces de retener con total detalles el número de años, meses, días e incluso horas en que algún hecho notable les marco su vida.
Yo no me considero de ese grupo, ni tampoco creo que esa falta de precisión sea o pueda ser interpretada como falta de interés, olvido, negligencia, indiferencia o algo por el estilo. A decir verdad, en el almanaque de mi vida, figuran anotadas muchas fechas. Unas perduran, y me atrevo a decir que con total precisión y detalles. Otras, se han ido borrando en el papel de mi memoria, o tal vez las escribí con tinta o lápiz un tanto deficiente y el paso del tiempo las ha dejado ilegibles como las páginas de un viejo diario. Pienso que la memoria es selectiva y si bien, es capaz de guardar momentos difíciles de la vida, no menos cierto es, que también retiene aquellos que como un beso, una mirada, una sonrisa, un regalo, una palabra, un viaje, una imagen... son recuerdos imborrables, únicos, reconfortantes en nuestra vida. Recuerdos que reconstruimos y nos hacen esbozar una sonrisa cuando afloran a nuestra mente rompiendo el silencio.
Así, sin precisar, hace tres meses y pico que esa especie de nuevo ciudadano, esa especie de invisible, pero palpable inquilino, de nombre vulgar "cáncer" que habita entre nosotros, ha pasado a acompañarnos durante un tiempo y a pesar que es común la noticia de que alguien tiene cáncer o se lo acaban de diagnosticar, nunca estamos suficientemente aptos ni preparados para recibirla cuando se trata de un ser querido, mucho menos de tu pareja.

A partir del día en que a mi cónyuge se lo detectaron, hace tres meses y pico, empezó la lucha que no elegimos. Como ella suele decir, nos apeamos de un tren para subirnos en otro, hacia el mismo destino, pero por un camino más difuso, de vías entrecruzadas, trayecto más penoso, equipaje distinto y hasta con cierta incertidumbre y yo vivo y constato día a día como ya hemos superado parte del trayecto, ya llevamos, después de la intervención, dos sesiones de quimioterapia con las consiguientes secuelas y estamos a una semana de someternos a la tercera y, por si este equipaje era poco, ahora parece ser que, lo que en un principio se había descartado, la radioterapia, también tendremos que subyugarnos a ello afrontando nuevamente el reto de la incertidumbre, de la duda, de las derivaciones y secuelas que esto pueda reportar pero sin proyectar vivirlas con antelación.

Ya hace tres meses y pico que he adquirido, según los expertos, el apodo” de "cuidador". Papel que asumo con ganas, con valentía, con coraje a pesar de que me embargue un cierto miedo, impotencia e incertidumbre y, muy a menudo, la absoluta necesidad de estar presente en cualquier circunstancia en la que ella pueda necesitarme e intento no caer en el tópico ¿hoy como te encuentras?. Constato que me basta una mirada para saberlo, basta con saber respetar su espacio, su silencio, su mano asida a la mía y así percibir y compartir el reto, el miedo, la tristeza, la esperanza, la ilusión y, al mismo tiempo, mucho amor. Y no me refiero sólo del amor entre marido y mujer, sino del amor por la vida, por las cosas sencillas que muchas veces pasamos por alto en nuestro quehacer diario, haciendo de lo anómalo, lo más normal del momento, afrontándolo paso a paso porque el tratamiento es largo pero  a la vez constatar que pronto todo será pasado sin obviar la realidad porque nada podrá arrancarnos la esperanza de vivir y llevar una vida con calidad y sin sufrimientos sintiendo y transmitiendo que hay suficientes razones para querer disfrutar cada día superando las adversidades y afrontándolas con esperanza, e ilusión.

miércoles, 6 de enero de 2016

DE LA NOCHE AL DÍA DE REYES

Ha llegado la noche esperada y por doquier, entre el trajín de las compra de regalos para esta noche, las cabalgatas de los Reyes Magos vuelven a las calles con lluvias de caramelos, con la luminosidad, la vistosidad, el fulgor, el centelleo, la atracción, el destello de fuegos artificiales, el resonar de armonías idóneas que causan la admiración de los concurrentes al gran espectáculo de esta noche de nervios, en que las caras infantiles muestran mil aspavientos ante tan sorprendente recreación esperada con ansia incontrolada.
De la noche al día de reyes, como en tantas otras noches se cerrarán las puertas, pero se abrirán las ventanas y los pequeños, con su más indescifrable inocencia, dejarán en el alféizar comida y agua para los camellos. En esta noche, la más mágica para los auténticos 'reyes' de la casa”, se apagarán las luces y se encenderá la esperanza en el día de los Reyes Magos, esperando que lo manuscrito en la carta a sus Majestades se haga realidad. Los críos se dormirán y se despertarán sus sueños cándidos e incluso con una  mezcla de entusiasmo y a veces incluso un poco de miedo sobre esa almohada de cada noche, que hoy parece más cómoda bajo las mismas sábanas, pero que en esta noche se transforman en sábanas de deseos que esperan ver cumplidos al amanecer.
Se disipa la noche mientras despierta el alba y así pasamos de la noche al día de Reyes. Día de sueños llenos de aspiración y en silencio estamos esperando que se cumplan, porque en este día todos nos volvemos un poco más niños y en nuestro interior esperamos que hasta nuestros sueños más audaces se hagan realidad, mientras dejamos volar nuestra imaginación sin miedo e inmersos en la esperanza.
Pasarán los años, pero la noche al día de Reyes, aquella mañana de Reyes en el comedor de la casa desenvolviendo los regalos y con el escepticismo en los ojos, esas noches, esas mañanas, esos días mágicos no pasarán y se perpetuarán en nuestra mente llenas de añoranza y de felicidad.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

30 DE DICIEMBRE DEL 2015


Mientras que pienso en añoranzas del año que termina y en propósitos de enmienda para el próximo año me sorprende, por medio de esos nuevos métodos de comunicación, una noticia,  una feliz noticia, una inesperada noticia, una sorprendente noticia. Noticia que aún siendo feliz, inesperada y sorprendente me deja un tanto atónito, perplejo e incluso un poco desorientado en el tiempo. Desorientado en el tiempo porque medicamente, al parecer, aun no se cumplía el término de gestación para el nacimiento de mi segundo nieto.
No soy de las personas que cree que las fases de la luna influyen en la fertilidad y en la tasa de nacimiento de bebés, pero hoy en que es visible un 79% de la luna, ese nuevo ser ha visto la luz,  y la verdad que a juicio de las orientación medica, el adelanto de su nacimiento ha sido de más de veinte días y ha nacido bajo el signo de Capricornio.
Hoy esta pequeña y frágil persona ha llegado a la vida de la familia llenándonos de alegría, de felicidad, de satisfacción y permitiéndonos hacer esas primeras afirmaciones tan obvias en estos momentos ¡Qué guapo es! ¡Qué hermoso está! ¡Qué criatura más linda!... y esa serie de apreciaciones que son propias de la ocasión.
Hoy vuelvo a ser abuelo y me llena de ilusión, de felicidad, de alegría esta nueva situación y responsabilidad que la vida me ofrece, a los padres, a los abuelos y a toda la familia muchas felicidades, ya somos uno más.

¡¡¡¡¡GRACIAS MAESTRO!!!!!!


¡¡¡¡¡Gracias maestro!!!!!!, una frase sencilla y breve, pero que al leerla el otro día, una vez más, sentí como se me henchía el corazón y se me nublaba la vista, y es que hay veces, que cuando lees ciertas palabras y llegan de personas tan queridas como son los hijos, no puedo por menos que sentir una emoción indescriptible a la vez que me impulsa el escribir este sentimiento, a recordar mil cosas de esos hijos que, distantes en el espacio, los siento tan cerca que casi puedo percibir su hálito, su respirar, el tono de su voz,  su bostezar e incluso el pisar de sus calzados marchando por el sinuoso camino de la vida.
¡¡¡¡¡Gracias maestro!!!!!, así de sencillo, pero para mí muy profundo y que me lleva a pensar y escribir el significado etimológico de ambas palabras:
Gracias: Tiene muchas respuestas en el Diccionario de la lengua española, pero yo me quedo con esta: Manifestar el agradecimiento por el beneficio recibido.
Maestro: Al igual que “gracias”, son múltiples las respuestas y entre ellas selecciono: Persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo.
 
Gracias maestro, frase que quiero escribir para manifestar mi agradecimiento a todos vosotros, mis maestros, empezando por el mejor de todos, mi padre y, sin finalizar con un nombre, ni ninguno en concreto, porque cada día recibo enseñanzas de personas que me ayudan a aprender, a saber algo más de todo lo que es necesario para caminar por el camino de la vida con esperanza, con una sonrisa, haciendo felices a quienes comparten su vida conmigo, a quienes me dedican parte de su tiempo y a quienes me ayudan a formarme, a instruirme y saber decir con sinceridad, con generosidad y orgullo ¡¡¡¡¡Gracias maestro!!!!!!.
Para mí sois los labriegos que habéis ido arando y sembrando todo aquello que ha formado mi persona y nunca me habéis pedido nada a cambio pero, que consciente de vuestro trabajo, os reitero el más profundo de los agradecimientos y afecto con estas palabras que siento tan profundas y que necesito expresar ¡¡¡¡¡Gracias maestro!!!!!!.


martes, 22 de diciembre de 2015

DE LUNES A LUNES

Antes de empezar con mi “ocurrencia” de doy, quiero dar las gracias a todos los que habéis entrado o participado en los últimos post de mi blog que inicié con el denominado “Hoy más que nunca” y donde hacía referencia a que la dolencia, la enfermedad, el mal, el carcinoma se cruza en mi vida y más concretamente ubicado en esa mujer con la que comparto mi vida. Sois admirables. Con vuestras llamadas telefónicas, vuestras visitas, vuestros mensajes, vuestros silencios, con todo lo que nos manifestáis por cualquier medio de comunicación, hacéis que nos sintamos queridos, acompañados, apreciados, apoyados… Estoy seguro que de todo esto saldrán cosas muy buenas y positivas, una ya está floreciendo, estamos rodeados de personas magníficas.
El periplo continúa, el pasado lunes día 14 se iniciaba la primera sesión de  quimioterapia. Serán, en principio cuatro en ciclos de veintiún días y posteriormente doce ciclos semanales. Al parecer la quimioterapia lo aniquila todo, lo malo y lo bueno. En Internet hay información, hasta decir basta, de lo que este tratamiento representa y las consecuencias que tiene, pero a decir verdad y, como en tantas otras ocasiones, “Cada uno habla de la feria según le fue en ella”. En principio, salvo un extraño malestar los cuatro días siguientes a la primera sesión, ahora son peores las molestias del posoperatorio que las del tratamiento de quimioterapia.
Ya hemos empezado a buscar y adquirir gorros, pañuelos y sombreros para “tapar” lo que sin duda es la mayor dolencia, si no física, si psíquica, para cualquiera y más para  la mujer que ya sufre la amputación de parte relevante de su cuerpo femenino. Esperamos que la alopecia no sea “impactante” y como antídoto, ayer lunes, nos rapamos. El hecho fue “traumático” en los primeros momentos, pero aferrados de la mano caminamos hacia nuestra casa y paliamos el frescor en la crisma con unos vulgares y cómodos gorros.
Desde que supimos del “hecho” que estamos viviendo, siento que disfrutamos más de las cosas, incluso de las más simples y sencillas. El despertar está lleno de incertidumbres que rápidamente se disipan cuando la veo sonreír al darnos los buenos días, porque su sonrisa para mi es esperanza. Nos gusta ir un ratito a la playa, a contemplar agua, cielo y sol. Paseamos, hablamos, reímos, nos sentamos a comer frente al mar y el cielo parece más azul que nunca y el mar más… verde y calmado que nunca. Y la esperanza más necesaria a cada instante, a cada momento de los vividos de lunes a lunes.